El intendente Mauro Poletti abrirá el período legislativo 2026 en medio de tensiones políticas, cuestionamientos a su gestión, una administración golpeada por la crisis financiera y un escenario de fuerte confrontación con la oposición.

Este domingo 1 de marzo, desde las 10 de la mañana, el Concejo Deliberante dará inicio al año legislativo 2026 en el Aula Magna del Centro Universitario “José Orlando Gaeto”, ubicado en Oliva 1210. La sesión contará con el tradicional discurso del intendente Mauro Poletti, quien llegará al recinto en un contexto atravesado por tensiones políticas, cuestionamientos a su gestión y una creciente pérdida de respaldo social.
El comienzo del nuevo período legislativo encuentra al Ejecutivo intentando reencauzar una administración que quedó prácticamente paralizada tras las elecciones del año pasado. Si bien Poletti obtuvo un buen resultado en las urnas, los meses posteriores estuvieron marcados por problemas financieros, falta de planificación y un prolongado conflicto con Ternium Argentina, que impactó de lleno en las obras, los servicios y el mantenimiento urbano.
Durante ese período, el gobierno municipal justificó sus dificultades en la falta de recursos y en la disputa judicial con la empresa, sin realizar una autocrítica profunda sobre el manejo de los fondos públicos. En ese escenario quedó bajo la lupa el entonces responsable de Obras Públicas y Hacienda, Leandro Torri, señalado por su rol en la crisis económica que dejó al municipio prácticamente inmovilizado desde septiembre.
En los últimos días, el acuerdo alcanzado con Ternium modificó parcialmente el panorama. La posibilidad de que ingresen unos 725 millones de pesos mensuales y, a futuro, hasta 2.880 millones cuando se liberen los fondos judicializados, le permite al intendente presentarse con un “as bajo la manga”. Sin embargo, el convenio sigue rodeado de interrogantes y falta de información clara, un punto que la oposición promete volver a poner sobre la mesa.
Otro eje central de la apertura será, una vez más, el anuncio de obras. Voceros del Ejecutivo dejaron trascender que Poletti podría referirse a proyectos como la pavimentación en La Rivera y Las Ranas, las cloacas en Traverso y en Villa General Savio. Se trata de promesas que se repiten desde la campaña que lo llevó a la Intendencia y que, tras dos años y medio, siguen sin materializarse.
Esta situación coloca al jefe comunal en una disyuntiva: insistir con anuncios que nunca se concretan o asumir públicamente la delicada realidad financiera del municipio y las decisiones pendientes tras una gestión económica errática.
La apertura también estará atravesada por la disputa política. En Ramallo se consolidó una fuerte polarización entre el oficialismo y el espacio Hechos, encabezado por Cecilia Giammaria, que disputa la hegemonía discursiva y cuestiona sistemáticamente al Ejecutivo.
Lejos de promover el diálogo, Poletti ha optado en reiteradas ocasiones por un tono descalificatorio y confrontativo, con ataques directos a las voces disidentes. Esa modalidad, muchas veces percibida como violenta en lo discursivo, se transformó en una marca registrada de su gestión y profundizó la grieta política local.
A ello se suman polémicas recientes como la posible instalación de un puerto en Costa Pobre, la venta de terrenos sin respaldo documental y la concesión del control del tránsito pesado sin información clara sobre los pliegos. Episodios que debilitaron aún más la confianza en la transparencia del gobierno.
Este domingo, en el Aula Magna, el intendente tendrá la oportunidad de rendir cuentas,
explicar decisiones y marcar un rumbo claro. Resta saber si optará por un mensaje autocrítico
y constructivo o si, fiel a su estilo, volverá a refugiarse en la confrontación como respuesta a
los cuestionamientos.

