Desde diciembre volvieron a detectarse perfiles que, bajo distintas denominaciones, difunden contenidos de dudosa legalidad y celebran hechos ilícitos. La causa judicial iniciada en 2025 sigue en curso, mientras continúan apareciendo nuevas cuentas.

Desde diciembre comenzaron a aparecer nuevamente en Instagram publicaciones provenientes de cuentas que aparentan ser imitaciones de perfiles originales en los que se difundía contenido vinculado a actividades ilícitas. Estos perfiles continúan activos en la actualidad y sostienen la publicación de material de dudosa legalidad.
Bajo la denominación “Infraganti”, acompañada de leves variaciones en caracteres para diferenciarse de otros usuarios, se crean nuevos perfiles que reúnen ese contenido mediante hashtags y replican la lógica de cuentas que ya habían sido cerradas en el pasado.
Estas cuentas, que comenzaron a multiplicarse al menos desde el año pasado, operan amparadas en el anonimato y exhiben imágenes y videos de acciones que atentan contra la seguridad pública. En perfiles que ya fueron cerrados, incluso llegaron a replicar noticias periodísticas sobre robos (como el hurto de una motocicleta) y, junto a la nota, publicaban la imagen del vehículo sustraído, jactándose del hecho. En julio de 2025, Diario EL NORTE había advertido oportunamente sobre la existencia de estos perfiles, en los que se enaltecían sin tapujos conductas reñidas con la ley.
Investigación de las primeras cuentas y causa judicial
A raíz de estos hechos, en noviembre del año pasado se inició una investigación luego de que la fiscal general Sandra Bicetti tomara conocimiento de la situación y dispusiera la inmediata intervención de la Secretaría de Cibercrimen. Tras el análisis virtual del material relevado, la causa quedó radicada en la UFI N°1, a cargo de la fiscal Verónica Marcantonio, y se ordenó la formación del expediente correspondiente.

Durante el avance de las actuaciones, los investigadores lograron identificar al responsable de los perfiles, un hombre de 25 años que operaba de manera anónima. La localización se concretó mediante tareas encubiertas realizadas por personal de Prefectura. En el procedimiento secuestraron un teléfono celular y llevaron adelante durante varias horas tareas de preservación y aseguramiento de evidencia digital.
Poco después del allanamiento, el coordinador Julio Pérez Carreto explicó en diálogo con EL NORTE que, al momento de irrumpir en el domicilio, había siete personas, todas integrantes de una misma familia. Señaló que debieron determinar cuál de ellas manipulaba las cuentas de Instagram, tarea que realizaron a través del análisis de los dispositivos electrónicos disponibles. Según precisó entonces, lograron identificar al responsable, un hombre de 25 años, tras examinar numerosos equipos.
Carreto detalló además que, una vez detectadas las dos cuentas de Instagram, el personal logró acceder a ellas y tomar su control. Indicó que recolectaron información relevante para la causa y procedieron a darlas de baja de manera temporal, ya que la investigación continuaba y requería seguir consultando esos perfiles, aunque aclaró que para el público general ya no se encontraban visibles.
En relación con el contenido difundido, el funcionario remarcó la trascendencia pública del caso, dado que cualquier usuario podía acceder a las publicaciones. Enumeró que se exhibían imágenes de distintos delitos, como personas ostentando armas de fuego —algunas en la vía pública— y fotografías que mostraban maniobras para suprimir la numeración registral de motocicletas, entre otros ilícitos.
Respecto del estado procesal, Carreto informó que, en ese momento, el delito investigado contra el administrador de las cuentas era el de encubrimiento. Aclaró que la imputación podría modificarse si surgían elementos que lo vincularan de manera directa con los hechos exhibidos en las imágenes. También señaló que la cantidad de material hallado en el teléfono secuestrado y en las redes sociales utilizadas era amplia y requería una evaluación minuciosa, un proceso que demandaría tiempo debido a la complejidad de la causa.

