Recta final rumbo al juicio por el crimen del panadero

HOMICIDIO DE JUAN HERRERA

Con el resultado de las ultimas pericias concluyó la investigación por el homicidio de Juan Herrera. Con este dictamen la fiscalía estaría en condiciones de pedir la elevación a juicio. El cuerpo del panadero de 75 años fue hallado en julio del año pasado en su casa con una tela en el cuello simulando un suicidio. Por el hecho, dos días después fue detenido e imputado Silvio Peralta quien permanece desde entonces tras las rejas

De la redacción de EL NORTE
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La instrucción de la causa por el crimen de Juan Domingo Herrera ingresó en su último tramo camino al debate oral y público. La UFI N° 15, a cargo del procesamiento, aguardaba el resultado de las ultimas pericias para concluir la etapa y solicitar la elevación a juicio. Recibido el dictamen, se cerró la investigación, fue notificado el defensor particular y si éste no propone una nueva medida el paso siguiente es la solicitud de enjuiciamiento del único acusado.

Silvio Peralta imputado por el homicidio se encuentra en prisión preventiva desde julio de 2025. El sujeto de 49 años fue señalado por la justicia como el autor de los múltiples golpes que, el 21 de julio de ese año, terminaron con la vida de Juan Domingo Herrera cuyo cuerpo fue hallado sin vida en una escena manipulada para simular suicidio. Peralta fue detenido y alojado en la Comisaría Primera dos días después del hecho y tras el dictado de la prisión preventiva trasladado a la UP3.

Silvio Martin Peralta había sido apresado bajo la sospecha de no ser ajeno al homicidio de Juan Herrera cuyo cuerpo fue hallado en la mañana del lunes 21 en el lugar en que vivía con una tela atada a su cuello. Luego de la detención fue indagado en la UFI N°15 a cargo del agente fiscal Jorge Leveratto ante el secretario Martin Velando donde fue formalmente imputado por Homicidio Agravado Criminis Causa, un delito que prevé condena de prisión perpetua.

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La audiencia había sido extensa, su contenido reservado y solamente se confirmó que la fiscalía halló elementos suficientes como para imputarlo por una de las figuras más graves del código penal argentino que prevé en abstracto una pena de prisión o reclusión perpetua. Este agravante se impone en los casos en que el homicidio se cometa para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito, para asegurarse sus resultados o procurar impunidad o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito. El móvil principal habría sido el robo.

Los hechos

Juan Herrera fue hallado sin vida durante la mañana del lunes 21 de julio del año pasado en la planta baja de la panadería Mondial ubicada en la zona oeste de la ciudad. El hombre de 75 años trabajaba y residía en el lugar. El hecho se conoció tras un llamado recibido alrededor de las 11:00 de ese día en el servicio de emergencias 911. Inmediatamente se dirigieron al lugar efectivos de la Comisaría Primera quienes se encontraron con la trágica escena.

El hecho fue reportado por una empleada del comercio quien relató a la policía que cuando se disponía a subir al primer piso se topó con el cuerpo ya sin signos vitales tendido en la escalera. Tenía múltiples golpes, sangre en el rostro y una tela alrededor de su cuello. Aunque en principios algunos elementos parecían indicar que podría haberse tratado de un suicidio el estudio de la escena por parte de los investigadores y el posterior resultado de la autopsia descartaron rápidamente la hipótesis.

El hallazgo se produjo en el local de panadería ubicado en la esquina de Presidente Perón y Corrientes. Una vez en el lugar el Personal del SAME constató el fallecimiento del hombre. El resultado de la autopsia junto a otras evidencias descartó que se tratara de una muerte autoprovocada y que fue producto de un ataque violento. El panadero de 75 años había recibido múltiples golpes que le provocaron traumatismos de cráneo, torácico, facial y fractura de costillas. Los indicios llevaron a la justicia a sospechar que la escena había sido manipulada y se confirmó también que la víctima fue ultimada en el interior de la propiedad donde funciona la panadería, lugar donde vivía y desplegaba sus tareas. El análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona y los testimonios recabados permitió llegar a la identidad del presunto autor.

Los clientes de la panadería y conocidos de la víctima a poco de conocerse la noticia de la muerte de Herrera, en diálogo con EL NORTE, no dudaron en calificarlo como a un hombre bueno, amable y muy trabajador. El apreciado vecino gustaba del juego de bochas, había vivido varios años en barrio Del Carmen y según los testimonios tenía dos hijas. Conforme a lo manifestado desde hacía un largo tiempo estaba en pareja con la histórica dueña de la panadería, quien falleció en noviembre de 2024. Tras su muerte, el hombre victima continuó ocupándose de las tareas del comercio junto al hijo de la mujer.

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