Reza Pahlavi afirma que el régimen iraní se debilita

Reclamo de libertad y debilitamiento del aparato represivo en Irán

Protestas contra el régimen iraní en el exterior de una embajada

NewsITe

Reza Pahlavi, príncipe heredero de Irán e histórico referente opositor al régimen teocrático, difundió en las últimas horas un nuevo mensaje dirigido a la población iraní en el que celebró la continuidad de las protestas y aseguró que el aparato represivo bajo el mando del líder supremo Ali Khamenei atraviesa un momento de fuerte debilitamiento.

El dirigente señaló que recibe informes considerados confiables sobre una marcada escasez de efectivos disponibles para contener las multitudinarias manifestaciones que se repiten desde hace varias noches en distintas ciudades de Irán. De acuerdo con su relato, numerosos miembros de las fuerzas armadas y de seguridad habrían abandonado sus puestos o se habrían negado a ejecutar órdenes directas de represión contra los manifestantes.

– Publicidad –

Pahlavi, hijo del último sha derrocado en 1979, sostuvo que al régimen solo le queda una minoría de “mercenarios” particularmente violentos y dispuestos a sostener a Khamenei, a quien describe como un líder “antiiraní” y alejado de las necesidades de la población. Según el opositor, la cúpula gobernante considera a la propia ciudadanía como un enemigo interno y actúa en consecuencia.

Llamado a mantener la presión en las calles

En su mensaje, difundido a través de la red social X, Pahlavi renovó el llamado a movilizarse este domingo y pidió que los ciudadanos se concentren en avenidas principales, en grupos numerosos y evitando calles secundarias, con el fin de reducir riesgos frente a posibles operativos represivos. También remarcó que quienes protestan no están solos y que su reclamo por libertad y derechos básicos es seguido de cerca por la comunidad internacional.

El príncipe heredero destacó que “la voz de Irán se escucha en todo el mundo” y manifestó su esperanza de poder acompañar pronto a los manifestantes en el propio territorio iraní. En paralelo, subrayó que el costo político y social de la represión aumenta con cada jornada de protesta, lo que a su criterio acelera el desgaste del régimen.

Apoyo de Estados Unidos y respaldo europeo

En este contexto, el expresidente de Estados Unidos Donald Trump reiteró que su país está “listo para ayudar” a los manifestantes iraníes, a quienes describió como protagonistas de un momento histórico en la búsqueda de mayores libertades. A través de la red social Truth Social, el exmandatario afirmó que Irán “mira hacia la libertad como nunca antes”, aunque no brindó detalles sobre qué tipo de asistencia podría ofrecer Washington.

Desde Europa también se hicieron oír las voces de apoyo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó que el bloque respalda “plenamente” a los ciudadanos iraníes que se movilizan por su derecho a expresarse, reunirse, viajar y vivir en libertad. Además, condenó sin matices la represión violenta, exigió la liberación de los detenidos durante las protestas y reclamó el restablecimiento del acceso irrestricto a internet en el país persa.

Escalada de protestas, represión y repercusión global

Las últimas semanas estuvieron marcadas por multitudinarias movilizaciones, especialmente en Teherán, que dejaron al menos medio centenar de muertos según organizaciones de derechos humanos. Las denuncias incluyen uso desmedido de la fuerza, detenciones masivas y restricciones severas a la comunicación, con cortes de internet y bloqueo de plataformas.

  • Informes sobre escasez de fuerzas leales al régimen para sostener la represión.
  • Incremento de las críticas internacionales y pedidos de sanciones adicionales.
  • Amplia difusión de las protestas a través de redes sociales y medios globales.

En paralelo, la protesta también se trasladó a distintas capitales del mundo. En Londres, un manifestante escaló la verja de la embajada iraní, retiró la bandera oficial del régimen y la exhibió ante la multitud, en una escena que rápidamente se viralizó en redes sociales y fue interpretada como un gesto simbólico del rechazo internacional a la actual dirigencia iraní.

“Europa apoya plenamente a las mujeres y hombres iraníes que reclaman la libertad para expresarse, reunirse, viajar y, sobre todo, vivir libremente”, afirmó Ursula von der Leyen, al exigir el cese de la represión y el respeto a los derechos fundamentales.

Mientras las manifestaciones continúan y se multiplican los mensajes de respaldo desde distintas partes del mundo, el futuro inmediato de Irán aparece atravesado por una fuerte tensión entre la persistencia de las protestas y la capacidad del régimen para sostener su estructura de control. El llamado de Reza Pahlavi a no abandonar las calles busca mantener viva esa presión interna, en un escenario en el que la respuesta internacional podría resultar clave para el devenir político del país.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -