Figueroa encabeza la evaluación nacional de mandatarios provinciales

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El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, se ubicó como el mandatario provincial mejor valorado del país, de acuerdo con una encuesta nacional de la consultora CB Global Data conocida en las últimas horas. El estudio, al que accedió Noticias Argentinas, muestra que el neuquino encabeza el ranking de imagen con un 56,1% de valoración positiva y un 40,7% de negativa, lo que le otorga un diferencial favorable del 54%.
El sondeo se realizó entre el 1 y el 4 de mayo mediante un sistema online, e incluyó 24.574 casos en las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires, con un promedio de 882 encuestados por distrito y un margen de error estadístico que oscila entre el 2,9% y el 3,3%. Cada gobernador fue evaluado exclusivamente por ciudadanos de su propia jurisdicción, lo que permite tomar una foto del humor social local frente a cada administración.
En el caso de Figueroa, los neuquinos lo calificaron con una imagen «Muy buena» en el 31,8% de los casos y «Buena» en el 24,3%. En el otro extremo, un 27,3% lo consideró «Malo» y un 13,4% «Muy malo». Más allá de ciertos desajustes en los datos difundidos, el resultado final lo coloca al frente del ranking nacional de gobernadores, consolidando su capital político a menos de un año y medio de gestión.
Cómo quedó el podio y quiénes completan el top 10
Detrás de Figueroa se ubican otros dos mandatarios del interior profundo. El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, aparece en el segundo lugar con un 55,7% de imagen positiva y un 41,6% de negativa. En tercer puesto figura el tucumano Osvaldo Jaldo, que registra un 55,1% de aprobación y un 41% de rechazo.
Del cuarto lugar en adelante, el listado lo integran el misionero Hugo Passalacqua (54,6% de positiva), el salteño Gustavo Sáenz (54,3%), el sanjuanino Marcelo Orrego (54%), el cordobés Martín Llaryora (53,5%), el chubutense Ignacio «Nacho» Torres (52,7%) y el correntino Gustavo Valdés (51,7%). Todos ellos se mantienen por encima del 50% de imagen favorable, en un contexto económico y social complejo a nivel nacional.
Los gobernadores con peor imagen y las variaciones del mes
En el otro extremo de la tabla aparecen los mandatarios con peor calificación. El último lugar del ranking de mayo lo ocupa Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro, con un 41,8% de imagen positiva. Apenas por encima se ubica Ricardo Quintela, de La Rioja, con 42,5%, mientras que el gobernador bonaerense Axel Kicillof registra un 43,1% de aprobación, también entre los tres con peor desempeño en la medición.
La encuesta también releva las variaciones respecto del mes anterior. El mayor crecimiento en imagen positiva lo muestra Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego, con una suba de 2,3 puntos porcentuales. En contraste, la caída más pronunciada del período corresponde a Leandro Zdero, de Chaco, que retrocede 2,7 puntos en su nivel de aprobación ciudadana.
Entre los restantes mandatarios se destacan, con valores superiores al 45%, Maximiliano Pullaro (Santa Fe, 51,3%), Raúl Jalil (Catamarca, 50,9%), Rogelio Frigerio (Entre Ríos, 50,8%), Gerardo Zamora a través de su jefe de Gabinete Elías Suárez (Santiago del Estero, 50,4%), Sergio Ziliotto (La Pampa, 49,7%), Claudio Vidal (Santa Cruz, 49%), Carlos Sadir (Jujuy, 48,9%), Alfredo Cornejo (Mendoza, 48,5%), el propio Melella (Tierra del Fuego, 48,2%), Gildo Insfrán (Formosa, 47,1%), Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires, 45,6%) y Leandro Zdero (Chaco, 44,7%).
La encuesta de CB Global Data ofrece una radiografía del clima político en las provincias y muestra que, pese a la tensión económica nacional, varios gobernadores conservan niveles de respaldo superiores al 50% entre sus propios votantes.
Los resultados del relevamiento serán seguidos de cerca por las dirigencias nacionales y provinciales, en un año atravesado por discusiones fiscales, negociaciones con la Casa Rosada y el inicio de los armados políticos rumbo a las elecciones de medio término. El liderazgo de Figueroa y el desempeño de los gobernadores del interior plantean un escenario donde el peso territorial vuelve a jugar un rol clave en la política argentina.

