Este medio recorrió la Plaza Mitre tras la difusión de una supuesta convocatoria therian. No hubo una presencia masiva, pero sí aparecieron jóvenes que se identifican como furros, un therian que aceptó hablar y vecinos que se acercaron por curiosidad.

Luego de que en redes sociales y algunos medios circulara una convocatoria que mencionaba un posible encuentro de personas que se identifican como therians en San Nicolás, Diario EL NORTE recorrió este martes por la tarde la Plaza Mitre, el lugar de convocatoria señalado en las publicaciones.
Durante los primeros momentos no se registró la presencia de personas que se identificaran como therians. Sin embargo, con el correr de los minutos aparecieron jóvenes que, convocados por distintos motivos, explicaron su participación y aceptaron dialogar con este medio sobre el motivo de su presencia en el espacio público.
Furros y therians: dos identidades distintas
Un grupo de chicas con estética vinculada a este universo accedió a dialogar y explicar las diferencias que, desde su mirada, existen entre los furros y los therians, dos conceptos que suelen confundirse en redes sociales y en el debate público.
Ante la consulta puntual, señalaron: “los therians son gente que se identifican con un animal, cualquier animal, usan máscaras y tienen comportamientos del animal con el que se identifican”. Esa definición surgió como una aclaración inicial para diferenciar ambas expresiones, en el marco de la convocatoria que había circulado previamente.
Luego, al referirse a su propia identificación, marcaron una distancia respecto de esa vivencia. “a mí me parece linda esta estética, las orejas. No nos identificamos propiamente con nada, no me consideraría furry pero me gustaría serlo”, explicaron, aludiendo al interés estético y personal más que a una identificación profunda.
Finalmente, describieron al mundo furry como una práctica ligada a lo creativo y lo colectivo. “ser furry es más que nada un hobbie artístico, una comunidad de arte”, resumieron, y señalaron que su presencia en la plaza respondió a la curiosidad y al interés por compartir ese aspecto expresivo, sin que existiera una organización formal del encuentro.
El testimonio de un therian
Finalment, este medio logró dialogar con un joven que se presentó como therian y accedió a compartir su testimonio sobre la convocatoria que había circulado en redes sociales.
Al referirse a su experiencia personal, explicó: “yo me identifico como jabalí, asumí esta identidad hace un año”. En ese marco, también se refirió a la escasa concurrencia y expresó: “me siento sólo, espero que lleguen más”.
Consultado por las reacciones de rechazo que se habían manifestado previamente en redes sociales, el entrevistado señaló: “nosotros vinimos tranquilos, no molestamos a nadie. Enfóquense en su propia vida y no en la vida de otros”. El intercambio se dio sin incidentes y en un clima de calma dentro del espacio público.
La mirada de vecinos que se acercaron a la plaza
A lo largo de la tarde, distintos vecinos y grupos de jóvenes se acercaron a Plaza Mitre impulsados por la curiosidad que había generado la convocatoria difundida en redes sociales. Varios de ellos aceptaron dialogar con este medio y compartieron sus impresiones sobre lo que esperaban encontrar y lo que finalmente observaron.
Un integrante de un grupo de jóvenes señaló: “estábamos esperando a los therians para que vengan, casi ni los vimos”. Otro explicó que la presencia en la plaza respondió a la expectativa generada por experiencias similares en otras ciudades: “era por curiosidad, como en Buenos Aires está repleto, queríamos verlos”.
En ese mismo grupo, uno de los jóvenes expresó una postura de respeto frente al fenómeno. “hay que respetarlos, pero sorprende. Puede parecer raro, pero cada uno elige ser lo que quiere ser y hay que respetarlo”, sostuvo, al referirse a las identidades que habían circulado en redes.
Curiosidad, temor y posturas críticas
Entre quienes se acercaron también hubo jóvenes que mencionaron el rol de las redes sociales en la difusión de la convocatoria. Una de ellas afirmó: “vimos la convocatoria en tiktok y en instagram, también por estados de whatsapp. Algunos tenían miedo”. Junto a sus amigas, resumió su postura con una frase breve: “cada cual es como quiere”.
En contraste, una mujer que observaba la escena desde uno de los bancos de la plaza expresó una mirada más crítica, aunque matizada por la reflexión generacional. “yo me identifico con los animales desde el amor que les tengo, pero no puedo comprender todavía, a mis 50 años de edad, que una persona camine como un perro y en lugar de hablar ladre. Pero quizá sea otra cosa a la que nos tenemos que aggiornar los que nacimos en la década del 70”, concluyó.
Aunque nunca existió una confirmación oficial ni una convocatoria formal, y la presencia de therians fue menor a la expectativa generada, la tarde en Plaza Mitre reunió a una cantidad significativa de personas movilizadas por la curiosidad y el interés que despertó el fenómeno. La plaza se pobló más de vecinos, jóvenes y observadores que de participantes directos, pero el movimiento fue constante durante varias horas.
De ese modo, la convocatoria que nació en redes sociales logró trasladarse al espacio público y generar una escena poco habitual en el centro de San Nicolás. Más allá de su formato difuso y de la ausencia de una organización explícita, el acontecimiento consiguió visibilidad, intercambio y presencia, y dejó como saldo una jornada distinta, marcada por el diálogo y la observación, que cumplió su objetivo de salir del mundo virtual y ocupar la plaza.

