A once años de su muerte, el fiscal federal Alberto Nisman —figura central en la investigación del atentado contra la AMIA— sigue siendo eje de un caso sin resolución judicial, marcado por un fuerte impacto político, institucional y social, y por una causa que hoy sostiene la hipótesis de homicidio sin condenados.

Este domingo se cumplen once años de la muerte de Alberto Nisman, el fiscal federal que tuvo un rol central en la investigación del atentado contra la AMIA y cuya muerte generó un profundo impacto político, judicial e institucional que aún persiste en la sociedad argentina.
Nisman, abogado penalista, alcanzó notoriedad pública como titular de la Unidad Fiscal AMIA, desde donde impulsó acusaciones contra funcionarios del gobierno de Irán por el atentado terrorista perpetrado en 1994, que dejó 85 víctimas fatales. En el marco de esa causa, también imputó a exfuncionarios argentinos, entre ellos al expresidente Carlos Menem, y años más tarde denunció a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, al excanciller Héctor Timerman y a otros funcionarios por presunto encubrimiento a través del Memorándum de Entendimiento Argentina-Irán, firmado en 2013.
El 18 de enero de 2015, en la mañana del domingo, Nisman fue hallado sin vida en el baño de su departamento de Puerto Madero, con un disparo en la cabeza. El arma utilizada pertenecía a Diego Lagomarsino, un especialista informático que se desempeñaba como colaborador del fiscal. El hallazgo se produjo un día antes de que Nisman se presentara en el Congreso para exponer los fundamentos de su denuncia contra el Gobierno nacional de entonces.
En un primer momento, la investigación se orientó hacia la hipótesis de un suicidio. Sin embargo, con el avance de las pericias y el cambio de jurisdicción, esa teoría fue descartada y reemplazada por la de homicidio. A más de una década del hecho, no hay condenados y el expediente judicial continúa abierto.
La causa judicial
Tras la muerte del fiscal, la causa se inició en la Justicia ordinaria bajo la carátula de “muerte dudosa”, con intervención de la jueza Fabiana Palmaghini y la fiscal Viviana Fein, quienes sostuvieron inicialmente que no existían pruebas de la participación de terceros. En esa etapa, el único imputado fue Lagomarsino, por haber entregado el arma con la que se efectuó el disparo.
La querella, encabezada por la exesposa de Nisman, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, sostuvo desde el inicio la hipótesis del homicidio y reclamó el pase de la causa al fuero federal. Finalmente, en 2016, el expediente fue trasladado a Comodoro Py, donde quedó a cargo del juez Julián Ercolini y del fiscal Eduardo Taiano.
Un nuevo peritaje realizado por la Gendarmería Nacional concluyó que Nisman fue asesinado. Actualmente, la causa cuenta con cinco procesados: Lagomarsino, acusado como partícipe necesario del presunto homicidio, y cuatro custodios del exfiscal, imputados por encubrimiento agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El mensaje de la DAIA
En el marco del aniversario, la DAIA difundió un mensaje en el que reafirmó su reclamo de verdad y justicia. A través de la red social X, la entidad expresó: “A 11 años del asesinato del fiscal Alberto Nisman, reafirmamos nuestro compromiso inclaudicable con la verdad, la justicia y la memoria”.
La organización sostuvo además que “su asesinato, ocurrido mientras investigaba el atentado terrorista contra la AMIA-DAIA, continúa siendo una herida abierta para la República Argentina”, y remarcó que, con el paso de los años, la sociedad sigue aguardando respuestas claras y definitivas.
“Recordar al fiscal Nisman es reafirmar el compromiso con la lucha contra la impunidad y honrar la memoria de las víctimas del atentado perpetrado el 18 de julio de 1994”, concluyó la entidad, reiterando su postura de que la muerte del fiscal fue un homicidio.
A once años del hecho, el caso Nisman continúa siendo uno de los episodios más sensibles y controvertidos de la historia reciente del país, con interrogantes que aún esperan una respuesta definitiva por parte de la Justicia.

