Según un relevamiento privado, el 33% de los jóvenes argentinos busca consejos de ahorro e inversión en las redes sociales

Además, siete de cada diez jóvenes argentinos sufrió intentos de estafas digitales y el 23% llegó a ser víctima de un fraude, lo que expone la vulnerabilidad del aprendizaje financiero cuando se realiza en entornos informales y no regulados.

Imagen ilustrativa.

Un informe reciente reveló que el 86% de los argentinos de entre 16 y 24 años no recibió educación financiera en el colegio y busca alternativas para formarse, principalmente a través de redes sociales. El relevamiento, titulado El valor de aprender y realizado por Santander junto a IPSOS, incluyó más de 20.000 encuestados adultos de América y Europa.

El estudio también mostró que el 91% de las personas considera que los colegios y los padres deberían garantizar la educación financiera. Sin embargo, una de cada tres personas recurre a redes sociales para aprender sobre el manejo del dinero, especialmente en un contexto de alta digitalización.

Finfluencers en ascenso y riesgos asociados

Con este escenario, las redes se convirtieron en un nuevo espacio de aprendizaje: el 33% de los jóvenes elige a creadores de contenido o plataformas digitales como fuente. Allí ganan terreno los llamados finfluencers, que publican consejos, explicaciones y tutoriales sobre inversiones, ahorro o herramientas digitales.

El informe advierte, no obstante, que reemplazar la escuela por creadores de contenido puede implicar riesgos. Siete de cada diez jóvenes argentinos fueron víctimas de intentos de estafas digitales y el 23% cayó efectivamente en un fraude, lo que evidencia la vulnerabilidad del aprendizaje informal en entornos no regulados.

“Estamos convencidos de que la educación financiera es una herramienta clave para el desarrollo personal, la inclusión social y la sostenibilidad económica del país”, señaló Alejandro Butti, CEO de Santander Argentina.

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Qué buscan aprender y cuánto saben realmente

En la Argentina, solo el 25% de los encuestados afirmó haber realizado un curso de educación financiera. Entre los contenidos que les hubiera gustado abordar en la escuela se destacan las pensiones (75%), el ahorro (63%) y los presupuestos (47%).

Aunque el 66% de las personas aseguró estar bien informado en cuestiones financieras, solo el 27% respondió correctamente una pregunta básica sobre inflación, lo que evidencia una brecha entre percepción y conocimiento real.

El 95% de los consultados sostuvo que la educación financiera ofrece beneficios concretos. Entre ellos mencionaron:

  • Ayuda a tomar mejores decisiones (65%).
  • Permite gestionar mejor el dinero y las deudas (58%).
  • Mejora el apoyo para alcanzar objetivos financieros (55%).

Las barreras más frecuentes para no formarse fueron el costo (44%) y la falta de tiempo (31%).

Estrategias para promover hábitos desde la infancia

El estudio también subraya que la educación financiera puede incorporarse desde los primeros años. Un reporte de la fintech Adelantos enumeró prácticas simples que pueden aplicarse en hogares y escuelas para fomentar hábitos responsables:

  • Jugar con dinero ficticio para simular compras, presupuestos y decisiones de ahorro.
  • Asignar una pequeña suma semanal o mensual para incentivar el ahorro con objetivos concretos.
  • Incluir a niños y adolescentes en conversaciones sobre gastos, prioridades y planificación.
  • Utilizar herramientas digitales que explican conceptos como interés, inversión y administración a través de juegos.

Estas estrategias apuntan a reducir la falta de formación inicial, promover decisiones más informadas y disminuir la dependencia de contenidos no verificados en redes sociales.

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