Un relevamiento de la Universidad de Buenos Aires expuso altos niveles de insatisfacción sexual en Argentina. La psicóloga Jacqueline Orellana Rosenberg analizó en ‘Infobae al Mediodía’ el impacto de la pandemia, la presión cultural y las nuevas dinámicas en los vínculos afectivos.

Un relevamiento realizado por la Universidad de Buenos Aires reveló que solo uno de cada tres argentinos está conforme con su vida sexual. A partir de esos datos, la psicóloga Jacqueline Orellana Rosenberg (MN 49996) analizó en ‘Infobae al Mediodía’ el impacto de la pandemia, las exigencias culturales y los cambios en los vínculos afectivos.
Durante la entrevista con el equipo integrado por Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan, la especialista aseguró: “Las consultas aumentaron desde la pandemia hasta acá y es agenda llena constantemente, hacer huecos donde no tenés”.
Al referirse al informe de la UBA, Orellana Rosenberg sostuvo: “El 70% de la población no está disfrutando y ahí tenemos que pensar que es algo cultural, que no es algo individual, que algo está pasando con el deseo, que algo está pasando con el placer”.
La psicóloga remarcó que el placer no debe asociarse con el éxito personal ni con estándares externos. “El disfrute, el placer, son cuestiones que no refieren al éxito. Es algo que yo hago porque tengo ganas, supuestamente, para mí”, expresó.
Además, señaló que la lógica del mercado también impacta sobre la vida afectiva y sexual. “Desde los consultorios empezamos a pensar que la lógica del mercado se apoderó de los vínculos, se apoderó de todo hoy. Entonces, el sexo también tiene que ser algo exitoso”, afirmó en declaraciones citadas por Infobae.
La presión social y los modelos irreales
Orellana Rosenberg consideró que las exigencias culturales generan frustración y elevan expectativas difíciles de alcanzar. “La lógica actual requiere de éxito en todos los escenarios que habitamos. El sexo no escapó de esto. Quedó atrapado por eso”, indicó.
En esa línea, agregó: “Siempre estoy insatisfecho porque hay una vara que quizás es hasta ilusoria o artificial”. También planteó que muchas veces “nada alcanza”, incluso entre quienes aseguran sentirse satisfechos.
La especialista también habló sobre el impacto de la pornografía y el sexting en la construcción de los vínculos. “Ya no es solamente la industria del porno la que nos está invadiendo ese terreno. El deseo o la satisfacción está muy vinculado al vacío, al silencio, al espacio. No hay nada más sensible que el deseo sexual en ese sentido”, explicó.
Sobre los contenidos pornográficos, afirmó: “El porno no nos enseña justamente nada de lo que está bien. Es muy violento. En relación a la mujer, mucho menos”.
En relación al sexting, diferenció sus usos según el contexto. “En una relación de pareja estable, está buenísimo en ese sentido, es construir en la distancia, en ese vacío. Ahora, si el sexting reemplaza al encuentro cara a cara, que es algo que está pasando mucho en los adolescentes, genera una inhibición total”, señaló.
La psicóloga aclaró además: “El porno no es sexting, porque en el sexting vos tenés otra persona. Pero los jóvenes por lo general ni al sexting llegan. Eso es verdad”.
El impacto de la pandemia y los cambios en las relaciones
Durante la entrevista en Infobae al Mediodía, Orellana Rosenberg sostuvo que la pandemia modificó la forma de relacionarse. “Hubo un aislamiento que estaba justificado. El otro nos iba a hacer daño. A partir de ahí la gente empezó a distanciarse del otro en los vínculos, más allá de lo sexual, se recontra nota. Estos vínculos tan vacíos, tan frágiles”, manifestó.
Consultada sobre los cambios en los roles dentro de las parejas, explicó: “Para el hombre está difícil porque tiene que reubicarse. El consejo que le daba a este paciente es ponerlo arriba de la mesa. Fin. Tomemos esta decisión. ¿Qué te parece si…? Entonces ya está, está blanqueado”.
También afirmó: “Hay que ir sacando trabas y es una generación que se encuentra con mujeres que más que empoderadas también muchas veces están como que todo lo quieren acaparar, y queda un poco inhabilitado el hombre, se asusta”.
Respecto a la comunicación y la tolerancia a la frustración, sostuvo: “Nos ahorra la tolerancia a la frustración el no encontrarnos con un otro, como que todo es perfecto. Y esto es histórico, ¿no? El ser humano siempre tuvo una fantasía. En el encuentro todo es muy imperfecto”.
La especialista destacó además un cambio en la búsqueda de ayuda profesional. “Ahora consultan un poquito antes que estos problemas o cuando ya agotaron herramientas propias. Antes consultaban como por divorciarse, ahora hay muchas parejas que están realmente como queriendo laburar cosas que podrían haber metido abajo de la alfombra”, afirmó.
Jóvenes, apertura sexual y búsqueda de ayuda
Orellana Rosenberg también se refirió a las nuevas generaciones y su vínculo con la salud mental y la sexualidad. “Esta generación de cristal en este sentido son re pillos. Buscan las herramientas en el otro, no tienen miedo a pedir ayuda. A veces no toleran la frustración, ya sé, es el otro extremo, pero no tiemblan ante pedir ayuda”, señaló.
Sobre la apertura sexual, expresó: “Con respecto a apertura sexual, la tienen y punto. Ya pasó el momento donde venían al consultorio para ver una coacción”.
Finalmente, concluyó que los vínculos actuales requieren más diálogo y comprensión entre las partes. “La mujer no tiene la responsabilidad de que el hombre no encuentre un lugar, pero sí hay que poder darle el lugar. Hay que sentarse a hablar”, cerró.

