Los mercados reaccionan al alza tras el cambio de nota soberana

NewsITe
Los bonos de la deuda pública argentina operan en terreno positivo este miércoles en Buenos Aires, con subas de hasta 2% en el arranque de la jornada, luego de que la calificadora internacional Fitch Ratings elevara la nota de la deuda soberana del país de “CCC+” a “B-” con perspectiva estable. El movimiento marca un nuevo escalón en el camino de la Argentina para recuperar el acceso pleno a los mercados internacionales de crédito.
La mejora en la percepción de riesgo por parte de Fitch se tradujo rápidamente en el precio de los títulos y en una baja del índice de riesgo país, que retrocede hasta la zona de los 526 puntos básicos y podría seguir cediendo a lo largo de la rueda, según operadores consultados en la plaza local.
En su comunicado, la agencia explicó que la suba en la calificación responde, principalmente, a avances considerados “estructurales” en las cuentas públicas y externas. Entre los factores destacados se encuentran la reducción del déficit fiscal, una balanza de pagos más equilibrada y la acumulación de reservas internacionales, elementos que, a juicio de Fitch, mejoran la capacidad de pago del país en el mediano plazo.
La calificadora también ponderó los avances en la agenda de reformas económicas impulsada por el Gobierno nacional. En particular, señaló el progreso legislativo observado tras las elecciones de medio término de octubre de 2025, cuando el oficialismo logró apoyo para una reforma laboral y para la aprobación de un presupuesto 2026 con foco en el equilibrio fiscal. Estas señales de disciplina en las cuentas públicas fueron interpretadas como un compromiso con la sostenibilidad de la deuda.
Un alivio parcial en un contexto aún desafiante
A pesar del tono positivo del informe, Fitch advirtió que la situación macroeconómica de la Argentina sigue siendo frágil. Remarcó que la posición de liquidez externa continúa en niveles bajos y que el país enfrenta todavía una inflación elevada, junto con un historial de inestabilidad financiera y política que opera como condicionante para nuevas mejoras de calificación.
Analistas del mercado coinciden en que el movimiento de Fitch puede facilitar la colocación de deuda en el futuro y abaratar en parte el costo del financiamiento para el Estado y las empresas. Sin embargo, advierten que la consolidación fiscal y la estabilidad de precios serán claves para que los avances resulten sostenibles y se traduzcan en una mejora palpable en la actividad económica.
En el frente bursátil, el impacto también se deja ver. En las primeras operaciones del día, el índice MERVAL muestra una suba cercana al 0,2%, acompañando el clima algo más optimista entre los inversores locales. En cambio, los ADRs de compañías argentinas que cotizan en Wall Street exhiben un comportamiento mixto, reflejo de que el apetito por riesgo argentino en el exterior sigue siendo moderado.
- Los bonos soberanos trepan hasta 2% tras la mejora de calificación.
- El riesgo país cae a la zona de 526 puntos básicos.
- Fitch destacó el ajuste fiscal, la acumulación de reservas y las reformas.
- Persisten desafíos por la alta inflación y la baja liquidez externa.
La suba a “B-” con perspectiva estable consolida un avance en el perfil crediticio del país, aunque el margen para nuevas mejoras dependerá de la continuidad de las políticas fiscales y de la estabilidad macroeconómica, señalaron fuentes del mercado financiero.
En este contexto, el Gobierno busca capitalizar la señal de confianza que implica la decisión de Fitch para reforzar su estrategia de normalización financiera. En los próximos meses, el foco de los analistas estará puesto en la evolución de la inflación, la acumulación de reservas y la capacidad oficial para sostener el equilibrio fiscal, variables que definirán si la mejora en los bonos y en el riesgo país se consolida o queda como un alivio transitorio.

