Ariel García Furfaro, responsable de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo y principal acusado en la causa de las 114 muertes provocadas por fentanilo contaminado, ampliará hoy su indagatoria ante el juez federal platense Ernesto Kreplak. En sus declaraciones oficiales, el empresario centró su defensa en la tesis de una adulteración del producto a modo de “sabotaje” y responsabilizó por ello a su anterior colaborador, el dirigente político nicoleño Andrés Quinteros. Desde el entorno del juez deslizan que García Furfaro “tiene mucho para decir”. ¿Seguirá Kreplak la pista que conduce al exdiputado provincial y expresidente del Concejo Deliberante de San Nicolás?

De la redacción de EL NORTE
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El pesado expediente de la resonante causa del fentanilo contaminado, que investiga al menos 114 muertes producidas por esa sustancia fabricada en Laboratorios Ramallo –en lo que ya se considera la peor tragedia sanitaria de la Argentina–, incluye en su corpus varias menciones del nombre del dirigente político nicoleño Andrés Quinteros. Casi todas esas referencias fueron producto de las declaraciones del principal acusado, el empresario Ariel García Furfaro, responsable del laboratorio que funcionaba en el parque industrial Comirsa y de su firma máter, HLB Pharma.
En el actual punto de la instrucción judicial, García Furfaro declaró tres horas el jueves pasado y otras tres horas y media este lunes ante el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak. Y hoy todavía seguirá ampliando su indagatoria.
Fuentes de la investigación le informaron a la agencia Noticias Argentinas que García Furfaro “tiene mucho para decir”, por lo que el juez resolvió que retome su testimonio este martes.
Como ya lo había hecho el jueves, el propietario de Laboratorios Ramallo y de HLB Pharma se aferró este lunes a la hipótesis de un posible sabotaje por parte de un excolaborador, Andrés Quinteros, con quien mantiene una profunda enemistad y acusaciones cruzadas. Se trata, nada más y nada menos, que del dirigente nicoleño que, entre diciembre de 2013 y diciembre de 2017, fue diputado provincial electo por el Frente para la Victoria y que, entre 2007 y 2013, fue concejal de San Nicolás, habiendo incluso presidido el Concejo Deliberativo local entre 2011 y 2013.
Según reconstruyó el medio Infobae, en la audiencia del lunes, García Furfaro ilustró su postura con una metáfora: si un colectivo atropella a personas y el chofer asegura que “le cortaron los frenos, que no andaban”, la Justicia debe realizar una pericia para determinar si los frenos fueron cortados adrede, si estaban gastados o si el chofer cometió un error.
Según este razonamiento, el imputado sostiene que no corresponde encarcelar al chofer y al dueño de la línea sin explicar el motivo por el cual el colectivo no frenó.
Pide una pericia
Anteriormente, el detenido había manifestado: “No hay posibilidad de que esta contaminación exista si no fue un atentado o si no sacaron los filtros intencionalmente”, y volvió a acusar a su excolaborador Quinteros como supuesto responsable de la maniobra.
Sostuvo: “Yo no fui, no hice nada. Si el fentanilo está contaminado… alguien la puso”, y agregó: “La máquina del fentanilo (de Laboratorios Ramallo) costó más de 3 millones de dólares y funcionaba perfectamente. No hay posibilidad de que esta contaminación exista si no fue un atentado o sacaron los filtros de manera intencional. Teníamos tres filtros; la ley pide dos. Si nadie sacó los filtros, no pudieron haber pasado esas bacterias. Con una pericia en la máquina, el sistema informático va a revelar qué pasó con los filtros y pido que se haga esa pericia”.
Tocará al juez Kreplak, entonces, decidir si es que se ensaya esa pericia. Y, dependiendo de ello y del eventual resultado que arroje, seguir o no la pista que conduce a Quinteros.

