El Senado filipino, cerrado y bajo estricta seguridad tras un confuso episodio

NewsITe
El presidente del Senado de Filipinas, Alan Peter Cayetano, advirtió que la cámara alta se encuentra “bajo ataque” luego de un confuso episodio con disparos dentro del complejo legislativo y un posterior operativo de seguridad que derivó en el cierre total del edificio. El hecho se produjo en la noche del miércoles, en un contexto de tensión política por versiones sobre un intento de arresto del senador Ronald Dela Rosa.
De acuerdo con informes replicados por la agencia Xinhua y tomados por Noticias Argentinas, Cayetano no brindó precisiones acerca de la naturaleza de ese supuesto ataque ni identificó a los presuntos responsables. Sin embargo, su declaración se conoció casi en simultáneo con los reportes de disparos que generaron caos, corridas y confusión entre legisladores, asesores y personal que se encontraba en el lugar.
Testimonios recogidos por la prensa local describen un clima de extrema incertidumbre durante los primeros minutos tras los disparos, mientras los equipos de seguridad ordenaban el desalojo parcial de algunas áreas y el resguardo de funcionarios clave. Aunque todavía no se difundieron detalles oficiales del operativo, fuentes parlamentarias indicaron que intervino personal especializado del propio Senado junto con agentes de seguridad nacional.
Intento de ingreso de la Oficina Nacional de Investigación
Tras el estallido de la crisis, funcionarios del Senado señalaron que la situación logró ser controlada, aunque el complejo permaneció cerrado y bajo estrictas medidas de seguridad. De acuerdo con las primeras versiones, agentes de la Oficina Nacional de Investigación (NBI, por sus siglas en inglés) habrían intentado ingresar al edificio, lo que aumentó la tensión política y las sospechas en torno a un eventual operativo contra Dela Rosa.
La NBI es un organismo civil dependiente del Departamento de Justicia de Filipinas, con facultades para investigar delitos complejos y colaborar con otras agencias. Su presencia en la sede del Senado, aún sin una explicación pública contundente, alimentó las especulaciones sobre la existencia de órdenes de arresto u otras acciones judiciales contra el senador, figura cercana al ex presidente Rodrigo Duterte y protagonista de la controvertida “guerra contra las drogas”.
Sin víctimas reportadas y un Senado bajo custodia
El secretario del Senado, Mark Llandro Mendoza, confirmó que, pese al dramatismo de la situación y al impacto político del episodio, hasta el momento no se habían reportado víctimas ni heridos dentro del complejo. No obstante, aclaró que las fuerzas de seguridad seguían evaluando el alcance del incidente, realizando inspecciones y tomando declaraciones para reconstruir lo ocurrido.
- El edificio se mantiene cerrado al público y bajo férreo control de acceso.
- Las autoridades no precisaron cuántos disparos se registraron ni su origen.
- Hasta ahora no se anunciaron detenciones vinculadas al episodio.
“El Senado está bajo ataque”, sostuvo Cayetano, sin revelar quiénes serían los responsables ni cuál habría sido el objetivo directo del operativo.
El episodio reaviva el debate sobre la estabilidad institucional en Filipinas y la tensión entre poderes del Estado en un contexto de investigaciones sensibles y disputas políticas de alto voltaje. Mientras se aguardan informes oficiales más detallados, el Senado continúa funcionando de manera limitada y con refuerzo de seguridad, a la espera de precisiones que permitan aclarar si se trató de un ataque planificado, un operativo fallido o un confuso incidente que terminó escalando al máximo nivel institucional.

