La UTA confirmó que se sumará al paro general de la CGT anunciado para el 10 de abril. A la espera de un comunicado oficial, Tomás Lencina, secretario general de la seccional San Nicolás, destacó la necesidad de la medida de fuerza ante la “pérdida de empleos y la creciente crisis en el sector”.

De la redacción de EL NORTE
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La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó un paro general de 24 horas para el próximo jueves 10 de abril, que afectará a diversas actividades de la economía, entre ellas, el transporte público. En este marco, la UTA (Unión Tranviarios Automotor) se sumará a la medida de fuerza, apoyando la protesta nacional. Tomás Lencina, secretario general de la seccional San Nicolás, dialogó con EL NORTE sobre las razones que llevan a este paro y la situación de los choferes en la región. “Lo que resuelva el Consejo Directivo nacional, la seccional San Nicolás va a acatar”, comentó respecto a la adhesión de la UTA al paro general.
En cuanto a las razones que impulsan esta medida, destacó la grave situación económica que atraviesa el transporte público: “El paro nacional es necesario por todas las realidades y las problemáticas económicas que se viven en el transporte público de pasajeros”, indicó.
Al respecto, Lencina destacó que se están perdiendo empleos y la situación se está volviendo cada vez más difícil. “En la actividad del transporte público de pasajeros se están perdiendo fuentes de trabajo, así que la seccional San Nicolás va a parar el transporte si el Consejo Directivo nacional adhiere a la medida de CGT”, agregó el dirigente sindical.
Además, destacó que, a pesar de la difícil coyuntura, los salarios de los choferes en nuestra ciudad “están al día, así que gracias a Dios en la seccional estamos dentro de todo bien”. Sin embargo, también comentó que ya se está solicitando una nueva negociación salarial, aunque todavía no hay avances definitivos: “Ahora se está empezando a pedir nuevas paritarias, así que vamos a ver qué es lo que pasa, pero todavía no hay nada. Se empieza a discutir eso”.
En cuanto al paro general, la CGT tiene como objetivo visibilizar diversas demandas de los trabajadores ante la situación económica que atraviesa el país. En particular, el reclamo se centra en la necesidad de paritarias libres, un aumento de emergencia para jubilados y la reactivación de la obra pública, entre otros puntos. Además de la huelga, se realizarán movilizaciones el miércoles 9 de abril a partir de las 12 horas, “en apoyo a los jubilados y en defensa de los derechos de los trabajadores”.
La medida de fuerza recibió el apoyo de una amplia gama de sindicatos de diferentes sectores, entre los que se encuentran los trabajadores del transporte, como la UTA (colectiveros), Metrodelegados (trabajadores del subte), La Fraternidad (choferes de trenes), y la Unión Ferroviaria, entre otros gremios. También se suman a la huelga sindicatos de la industria, la construcción, la salud, el comercio, los docentes, los bancarios, entre otros.
Por su parte, desde el Gobierno, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, manifestó su desacuerdo con la convocatoria a la huelga. En una entrevista reciente, calificó los motivos del paro como “ridículos” y advirtió que la medida no aportaría soluciones. “De nada sirve que nos empecemos a poner en difíciles, sacando de la galera una huelga que nadie esperaba por un hecho que es absolutamente ridículo”, dijo Francos, criticando el argumento de la CGT relacionado con la defensa del orden público por parte de las fuerzas de seguridad.
El paro general del 10 de abril se perfila como un nuevo desafío para el Gobierno, que buscará evitar una mayor escalada de tensiones con los sindicatos y tratar de desactivar la medida de fuerza a través del diálogo. Sin embargo, la respuesta de los gremios y el impacto en la economía, especialmente en el transporte, no tardará en sentirse.

