Los trabajadores aplicaron un quite de colaboración y trabajo a reglamento en el marco de la negociación paritaria del sector. El gremio reclama incrementos retroactivos para compensar la pérdida del poder adquisitivo.

El conflicto salarial en la industria maderera dejó durante la última semana un escenario de tensión en distintas plantas del país, entre ellas la empresa Fiplasto, donde los trabajadores llevaron adelante una medida de fuerza impulsada por la Federación de Obreros y Empleados de la Industria del Papel, Cartón y Químicos.
La protesta comenzó el lunes a las 22 y se extendió hasta la noche del sábado, cuando los operarios levantaron formalmente la medida que se desarrolló durante cinco días. La modalidad adoptada consistió en un quite de colaboración, trabajo a reglamento y una disminución en la velocidad de funcionamiento de las máquinas, acciones que redujeron el ritmo habitual de producción dentro de la planta.
La decisión de avanzar con esta protesta fue tomada en el marco de las negociaciones paritarias del sector, que se desarrollan a nivel nacional entre el gremio y las cámaras empresarias de la industria. Desde el sindicato señalaron que la medida respondió a la falta de avances en el diálogo y a lo que calificaron como una postura intransigente por parte de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel y otras entidades empresariales que participan de la negociación colectiva.
Según expresaron desde la conducción gremial, encabezada por José Ramón Luque, uno de los principales reclamos está vinculado al desfasaje salarial que se generó en los últimos acuerdos paritarios. En ese sentido, sostienen que los porcentajes de incremento pactados en instancias anteriores quedaron ampliamente por debajo del aumento del costo de vida registrado en el país.
Desde el sector sindical remarcaron que los salarios de los trabajadores de la industria del papel quedaron rezagados incluso frente a los datos oficiales del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que difunde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Por ese motivo, el gremio exige que se otorguen incrementos retroactivos que permitan compensar la pérdida del poder adquisitivo acumulada en los últimos meses.
A lo largo de la semana, la medida se replicó en diversas plantas del sector papelero en todo el país, como parte de una acción coordinada por la federación nacional. En cada establecimiento, los trabajadores aplicaron la misma modalidad de protesta, que buscó visibilizar el reclamo sin llegar a una paralización total de la producción.
No obstante, desde la organización sindical advirtieron que el plan de lucha podría profundizarse si en las próximas semanas no se registran avances concretos en las negociaciones salariales. En ese marco, adelantaron que una segunda etapa de medidas contemplaría el cumplimiento estricto de los protocolos de Seguridad e Higiene establecidos en la Ley 19.587, lo que implicaría mayores controles sobre las condiciones laborales dentro de las plantas industriales.
Además, no descartan la posibilidad de avanzar hacia un paro total de actividades si las conversaciones paritarias continúan sin resultados.
Por el momento, tras el levantamiento de la medida este sábado por la noche, el conflicto permanece en una instancia de expectativa mientras el gremio aguarda una nueva convocatoria para retomar el diálogo con las cámaras empresarias del sector y buscar un acuerdo que permita destrabar la negociación salarial.

