El haber mínimo será de $359.219,42 más el bono congelado de $70.000, luego del ajuste por la inflación de diciembre del 2,8%.

Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundiera el dato de inflación de diciembre, que fue del 2,8%, la jubilación mínima aumentará en febrero y quedará en $359.219,42, a lo que se le sumará el bono de $70.000, que permanece congelado desde hace dos años.
De ese modo, el haber mínimo de bolsillo alcanzará los $429.079,70 en febrero. En términos brutos, el incremento respecto de la jubilación mínima de enero será de $9.780,38, un ajuste que no llega a los $10.000.
El nuevo nivel de las jubilaciones se actualizará mediante la fórmula establecida por decreto de necesidad y urgencia en abril de 2024, que modificó la ley anterior y que toma únicamente la inflación como variable de ajuste, sin contemplar la evolución de los salarios.
En ese marco, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) alcanzará en febrero los $287.375,53, equivalente al 80% de la jubilación mínima, mientras que las pensiones no contributivas por invalidez o por vejez llegarán a $251.453,59, que representan cerca del 70% de la mínima.
En paralelo, la canasta básica para los adultos mayores se ubicó en $1.514.074,13, de acuerdo con el último dato difundido por la Defensoría de la Tercera Edad correspondiente a octubre.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indicó que, a diciembre, cuando la jubilación mínima era de $340.886 sin bono, la pérdida frente a lo que hubiese correspondido si la fórmula no se hubiese modificado fue del 27,4%. Según ese trabajo, la mínima debió haber sido de $434.279, lo que implica una brecha de $93.393.
CEPA también calculó que, si no hubiese perdido poder adquisitivo entre marzo de 2024 y diciembre de 2025, la jubilación mínima debería haberse ubicado ese último mes en $177.485.

