Argentina, protagonista en el concurso Milky Way Photographer of the Year

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Argentina volvió a destacarse en el mapa mundial de la fotografía nocturna: tres paisajes del país fueron seleccionados entre las 25 mejores imágenes de la Vía Láctea en la 9.ª edición del concurso internacional Milky Way Photographer of the Year, organizado por el reconocido blog de fotografía de viajes Capture the Atlas.
En la edición 2026 del certamen se recibieron más de 6.500 fotografías provenientes de todo el mundo. De ese enorme caudal, el jurado eligió 25 tomas finales realizadas en 12 países. España, Nueva Zelanda, Chile, Francia, Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Polonia, Italia, México y Botsuana comparten la lista con Argentina, que aportó tres escenas de alto impacto visual y valor científico y natural.
Entre los autores seleccionados figuran dos fotógrafos argentinos, Gonzalo Santile y Alejandra Heis, junto al español Daniel Viñé García, quien retrató un remoto salar catamarqueño. Todas las imágenes fueron capturadas en zonas alejadas de grandes centros urbanos, donde los cielos oscuros y la baja contaminación lumínica permiten apreciar con nitidez el arco de la galaxia.
El Valle de la Luna, escenario del primer arco completo
Uno de los sitios destacados es el Parque Provincial Ischigualasto, conocido mundialmente como Valle de la Luna, en la provincia de San Juan. Allí, Gonzalo Santile registró el primer arco completo de la Vía Láctea conseguido en esa localización, un logro técnico y artístico que se suma al enorme valor patrimonial del área.
Ischigualasto está reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Se trata de un paisaje modelado hace más de 200 millones de años por antiguos sistemas fluviales, donde se conserva la secuencia completa del período triásico y fósiles clave de los primeros dinosaurios. La foto premiada se centra en la zona conocida como Cancha de Bochas, famosa por sus enigmáticas rocas esféricas talladas por la erosión.
La fuerza del Salto del Agrio bajo la galaxia
Otro de los escenarios argentinos elegidos es el Salto del Agrio, en las cercanías de Caviahue, provincia de Neuquén. Desde allí, la fotógrafa Alejandra Heis capturó la Vía Láctea sobre una cascada de 45 metros que se desploma hacia un cañón excavado por flujos de lava del volcán Copahue.
El entorno rocoso de basalto y los intensos tonos anaranjados, rojizos y amarillos que dejan los minerales –sobre todo hierro y azufre transportados por el río Agrio– generan un contraste único con el cielo profundo. Según explican desde el certamen, se trata de una escena que exige una planificación minuciosa y, en muchos casos, varios intentos, ya que las condiciones meteorológicas pueden arruinar la toma en cuestión de minutos.
Un salar remoto de Catamarca, refugio de cielos prístinos
El tercer paisaje argentino distinguido se encuentra en una región aislada de Catamarca, en las cercanías de Antofalla. La imagen del español Daniel Viñé García fue tomada en un salar al que solo se accede con vehículos 4×4, muy lejos de cualquier fuente de contaminación lumínica.
En esta zona de la Puna, ubicada entre los 3.500 y 4.000 metros sobre el nivel del mar, la combinación de altitud, sequedad y aislamiento ofrece un escenario excepcional para la observación y la fotografía del cielo nocturno. En la escena retratada, el centro galáctico se ubica hacia el extremo izquierdo del arco de la Vía Láctea, mientras que la Nebulosa de Gum aparece hacia la derecha, aportando matices rojizos y detalles de gran riqueza astronómica.
Cielos en riesgo y llamado a la protección
Desde Capture the Atlas subrayan que, en un contexto de avance de la contaminación lumínica a escala global, la selección de imágenes funciona tanto como celebración de los cielos todavía limpios como advertencia sobre lo que puede perderse.
“No se trata solo de técnica o planificación. También habla de curiosidad, paciencia y del deseo de experimentar el cielo nocturno en lugares donde aún se siente limpio”, explicó Dan Zafra, editor de Capture the Atlas, quien remarcó que estos cielos son cada vez más escasos y que el objetivo es inspirar a la gente a “admirarlos, valorarlos y protegerlos”.
La presencia de Ischigualasto, el Salto del Agrio y los salares de Catamarca en esta prestigiosa colección reafirma el potencial de Argentina como destino de astroturismo y fotografía nocturna, y vuelve a poner en agenda la necesidad de preservar sus paisajes y cielos oscuros como patrimonio natural y cultural.

