Trump sostiene que Teherán detuvo las ejecuciones de manifestantes

NewsITe
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la ola de ejecuciones y la represión más letal contra manifestantes en Irán estaría entrando en una fase de contención, bajo el impacto de la presión internacional sobre el régimen de Teherán. Sin embargo, admitió que la información aún debe ser verificada de manera independiente y que Washington mantiene en análisis diversas respuestas diplomáticas y militares.
Desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, Trump afirmó que, según reportes que recibió de “fuentes muy importantes”, las autoridades iraníes habrían decidido frenar las ejecuciones de manifestantes detenidos durante las protestas contra el deterioro económico y la fuerte depreciación del rial. “Nos han dicho que las matanzas en Irán están cesando. Han cesado, y no hay planes para ejecuciones”, sostuvo el mandatario, aunque aclaró que el gobierno estadounidense sigue recabando información.
Los dichos de Trump se producen después de que organizaciones de derechos humanos como Iran Human Rights denunciaran que al menos 3.428 personas murieron en apenas 18 días de manifestaciones, una cifra que da dimensión al nivel de violencia estatal. Entre los detenidos se mencionó a Erfan Soltani, cuyo caso encendió alarmas por una posible ejecución inminente, finalmente desmentida por voceros oficiales iraníes.
En paralelo, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró a la cadena Fox News que “no habrá ahorcamiento hoy ni mañana” y que no existe “ningún plan” para aplicar la pena capital contra los manifestantes arrestados. Al mismo tiempo, buscó responsabilizar a Israel por haber instigado la violencia interna, aunque no ofreció pruebas que respaldaran esa acusación. Irán insiste en describir las protestas como una “operación terrorista” y remarca que el país se encuentra, según sus autoridades, “bajo pleno control”.
Tensión militar y advertencias cruzadas en Medio Oriente
Más allá del frente diplomático, el tono bélico también escaló. El ministro de Defensa iraní, general de brigada Aziz Nafizardeh, advirtió que cualquier ofensiva de Washington recibiría una respuesta directa contra bases estadounidenses en la región. Como antecedente, Teherán recordó el ataque contra la base de Al Udeid, en Qatar, realizado en junio como represalia por bombardeos norteamericanos contra instalaciones nucleares iraníes. Ali Shamkhani, influyente asesor del líder supremo, ayatolá Alí Khamenei, subrayó que esa acción demuestra la “voluntad y capacidad” de Irán para responder militarmente.
El temor a una escalada mayor llevó a varios países y actores internacionales a ajustar sus protocolos de seguridad. El Reino Unido informó el cierre temporal de su embajada en Teherán, mientras que la representación diplomática de Estados Unidos en Arabia Saudita recomendó al personal evitar instalaciones militares. A su vez, la aerolínea alemana Lufthansa anunció que dejará de sobrevolar el espacio aéreo de Irán e Irak “hasta nuevo aviso”, una medida que suele anticipar el riesgo de nuevos episodios bélicos.
Preocupación por derechos humanos y posible uso de la pena de muerte
Desde el inicio de las protestas masivas, a fines de diciembre, Trump amenazó en reiteradas oportunidades con una intervención militar, al tiempo que grupos de defensa de los derechos humanos denunciaron un apagón de Internet de cinco días que habría sido utilizado por el régimen para profundizar una represión sin precedentes. Las autoridades judiciales iraníes prometieron “juicios rápidos” para los detenidos, una definición que alimenta el temor de que se recurra a la pena de muerte como herramienta ejemplificadora.
- Organizaciones humanitarias reportan miles de muertos en menos de tres semanas de protestas.
- Irán habla de “mártires” de las fuerzas de seguridad y acusa a actores externos de fomentar el descontento.
- Estados Unidos evalúa opciones que van desde nuevas sanciones hasta mayores presiones diplomáticas.
“Nos han dicho que los asesinatos han cesado y que las ejecuciones no se llevarán a cabo”, señaló Trump, aunque reconoció que la información debe ser corroborada.
En Teherán, el régimen organizó funerales para más de un centenar de miembros de las fuerzas de seguridad y otros civiles que presenta como “mártires” caídos frente a lo que denomina “actos de terrorismo”. En este contexto, la comunidad internacional exige transparencia sobre el número real de víctimas, garantías de debido proceso para los detenidos y el fin de la represión. Mientras tanto, la región permanece en un frágil equilibrio, entre gestos de distensión y advertencias de que un nuevo error de cálculo podría reavivar un conflicto abierto de consecuencias imprevisibles.

