Trump viaja a China y endurece su discurso sobre Irán

Trump viaja a Beijing y descarta ayuda china para la guerra con Irán

Donald Trump antes de viajar a China para reunirse con Xi Jinping

NewsITe

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, partió rumbo a China para una visita de Estado en la que se reunirá con su par Xi Jinping, en un contexto marcado por la guerra con Irán y las tensiones comerciales entre las dos mayores economías del mundo. Antes de embarcar, el mandatario volvió a mostrar un tono desafiante: aseguró que Washington no necesita asistencia de Beijing para afrontar el conflicto en Medio Oriente.

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“No creo que necesitemos ayuda con Irán. Vamos a ganar de una forma u otra. Ganaremos pacíficamente o de otra manera”, declaró Trump ante periodistas en el jardín sur de la Casa Blanca, al ser consultado sobre el rol que podría jugar China en la búsqueda de una salida al enfrentamiento con Teherán.

Consultado sobre el mensaje que llevaría a Xi Jinping en relación con Irán, el presidente norteamericano sostuvo que el líder chino “ha sido relativamente bueno” en el manejo de la situación en la región, en particular con respecto al bloqueo marítimo y al suministro de petróleo. “Ellos obtienen gran parte de su petróleo de esa zona. No hemos tenido ningún problema. Y ha sido amigo mío”, agregó, según consignó la cadena CNN y replicó la agencia Noticias Argentinas.

Comercio, Irán y Taiwán, en una agenda cargada

Pese a admitir que Irán será parte de la conversación, Trump relativizó la necesidad de profundizar el tema con Beijing y afirmó que Estados Unidos tiene la situación “muy bajo control”. A su entender, el punto central del encuentro bilateral será la relación económica y el complejo entramado de disputas comerciales entre ambos países.

“Tenemos muchas cosas de qué hablar. O vamos a llegar a un acuerdo o serán devastados”, lanzó, en referencia a las eventuales consecuencias para China si no se avanza hacia un entendimiento en materia de comercio, aranceles y acceso a mercados.

La visita de Estado de Trump a China se extenderá del 13 al 15 de mayo y será la primera de un presidente estadounidense al gigante asiático en nueve años. La última vez que Xi y Trump se habían visto fue en octubre de 2025, en la ciudad surcoreana de Busan, en el marco de una cumbre regional. Ahora, además del conflicto con Irán y la disputa comercial, también figura en la agenda la situación de Taiwán, isla que Beijing reclama como parte inalienable de su territorio.

Prioridad: impedir un arma nuclear iraní

En otro tramo de su contacto con la prensa, el mandatario norteamericano dejó en claro que su principal objetivo es impedir que Irán desarrolle armamento nuclear, aun por encima del costo económico que pueda representar para los estadounidenses.

“No pienso en la situación financiera de los estadounidenses. No pienso en eso. Pienso en una sola cosa: no podemos permitir que Irán tenga un arma nuclear, eso es todo”, afirmó, al ser consultado por el impacto de la guerra sobre la economía doméstica.

Presionado para aclarar si considera o no el efecto del conflicto sobre el bolsillo ciudadano, Trump insistió en que la prioridad absoluta es la seguridad estratégica. “Lo más importante, por mucho, incluso más que si nuestro mercado bursátil —que, por cierto, está en un máximo histórico— sube o baja un poco, es que Irán no puede tener un arma nuclear”, sostuvo.

“Si el mercado bursátil sube o baja un poco, los estadounidenses lo entenderán. Cuando termine el conflicto, el precio del petróleo va a caer rápidamente”, aseguró Trump, al justificar su postura ante la guerra con Irán.

Con este telón de fondo, el viaje a Beijing se perfila como un capítulo clave en la compleja relación entre Estados Unidos y China, donde se cruzan intereses comerciales, disputas geopolíticas y el intento de contener la escalada en Medio Oriente.

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