Ucrania repatria a más de dos mil niños, pero denuncia que miles siguen en manos de Rusia

NewsITe
Ucrania confirmó el regreso de 2.134 niños que habían sido secuestrados y trasladados a territorios ocupados o a Rusia desde el inicio de la invasión, en el marco de la iniciativa estatal Bring Kids Back UA. Las autoridades celebraron este avance, pero advirtieron que todavía miles de menores permanecen bajo control ruso y reclamaron mayor presión internacional para garantizar su retorno.
El dato fue difundido por el comisionado para los Derechos Humanos de la Verjovna Rada (Parlamento ucraniano), Dmytro Lubinets, a través de un mensaje en Telegram recogido por el medio Ukrinform. El funcionario subrayó que estos retornos son posibles gracias a un trabajo coordinado entre Kiev y una amplia red de países aliados, organismos internacionales y organizaciones humanitarias.
Lubinets detalló que la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos ya suma 49 participantes, entre ellos Suiza y Chipre, que se incorporaron recientemente. Según explicó, en el último año mantuvo 126 reuniones internacionales con socios para avanzar en mecanismos legales, logísticos y diplomáticos que permitan identificar a los menores, localizarlos y gestionar su repatriación en condiciones seguras.
El ombudsman ucraniano destacó además la importancia de las sanciones adoptadas por distintos países en respuesta a las deportaciones y traslados forzosos de menores. Canadá, por ejemplo, sancionó a 23 personas y a cinco supuestos campos de “reeducación” que, según Kiev, funcionan bajo la fachada de escuelas ordinarias, centros de verano, instituciones de cadetes y centros de rehabilitación, pero estarían destinados a separar a los niños de su identidad ucraniana.
Sanciones y presión internacional por los crímenes contra menores
La Unión Europea impuso medidas punitivas contra 16 personas físicas y siete entidades vinculadas a estas prácticas, y anticipó una mayor coordinación con sus socios. El Reino Unido, en tanto, sancionó a 63 individuos y 22 organizaciones, incluidas algunas involucradas directamente en lo que Ucrania describe como la “adopción” ilegal de niños ucranianos por parte de familias rusas o instituciones estatales.
Lubinets insistió en que estos pasos forman parte de un “trabajo sistemático y a gran escala” orientado a garantizar justicia y rendición de cuentas. No obstante, desde Kiev señalan que el esfuerzo internacional aún es insuficiente: la vicepresidenta del Parlamento, Olena Kondratiuk, advirtió recientemente que el 42% de las personas sancionadas por Ucrania por delitos contra niños no aparecen en las listas de sanciones de otros países.
En Bruselas se realizó además una reunión de la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos, donde —según Lubinets— se adoptaron decisiones concretas en materia financiera para sostener las tareas de búsqueda, asistencia psicológica, acompañamiento legal y reintegración familiar de los menores repatriados.
El mensaje de Zelenski: “Cada caso es la historia de un niño real”
El presidente Volodímir Zelenski intervino en ese encuentro y agradeció a la Unión Europea y a cada país que integra la coalición por su apoyo a la causa. El mandatario insistió en que no se trata de una cuestión abstracta ni estadística, sino de vidas concretas que fueron arrancadas de sus familias y sometidas a procesos de adoctrinamiento y rusificación.
- Zelenski reclamó investigar cada caso de secuestro y deportación de menores.
- Pidió redoblar los esfuerzos para localizar a los niños y facilitar su regreso.
- Subrayó la necesidad de acompañarlos en la recuperación de una vida normal.
“Al salvar a estos niños, no solo les damos una oportunidad a ellos, sino también a nuestros países, para que los valores que determinan nuestras vidas no se conviertan en cenizas”, planteó Zelenski, al advertir que la utilización de menores en un conflicto bélico no puede considerarse un problema local o lejano.
El jefe de Estado cuestionó cómo fue posible que “decenas de miles” de niños fueran secuestrados, escondidos y separados de sus familias, y remarcó que el sistema de sanciones y la cooperación internacional deben enviar una señal clara de que estos crímenes no quedarán impunes. Para Kiev, el regreso de los 2.134 menores ya repatriados es un gesto de esperanza, pero también un recordatorio de que la mayoría de las víctimas continúa lejos de su hogar.

