El conductor encontró el bolso olvidado tras un viaje, se contactó con la propietaria y lo devolvió personalmente. La historia fue contada en una entrevista radial.

Un chofer de una aplicación de viajes de la ciudad de Santa Fe devolvió este martes por la mañana una mochila olvidada por una pasajera que contenía dinero en efectivo y medicamentos costosos, y rechazó recibir una recompensa por el gesto.
El episodio ocurrió cuando Gustavo, conductor de la aplicación, finalizó un viaje en el que había trasladado a una mujer y a su hija desde el barrio San Martín hasta el barrio Transporte. Tras descender del vehículo, ambas olvidaron una mochila en el asiento trasero sin advertirlo.
Según relató el propio chofer en diálogo con ‘Aire de Santa Fe’, continuó con su jornada laboral con normalidad hasta que, durante el siguiente viaje, recibió una llamada insistente en su teléfono alternativo. Al atender, escuchó la voz angustiada de la pasajera: “Sabe que lo estoy llamando porque tengo una amargura terrible y estoy desesperada. Me olvidé la mochila mía atrás del auto suyo con medicamentos muy caros y plata”.
Ante la situación, Gustavo se comprometió a devolverla de inmediato y le respondió: “Señora, quédese tranquila, que si usted me da quince minutos, yo se lo llevo”. Mientras conducía, le pidió a la pasajera que viajaba en ese momento que revisara el asiento trasero, quien confirmó la presencia de la mochila y se la alcanzó.
El chofer se dirigió entonces al lugar de trabajo de la propietaria, quien lo esperaba fuera de su casa. Según reconstruyó Gustavo, al reencontrarse le pidió que revisara el contenido del bolso en el acto. Tras constatar que todo estaba en orden, la mujer insistió en entregarle dinero como agradecimiento. “Me insistió que me quería dejar algo de plata, me lo dejó arriba del asiento, me agradeció y la otra chica también”, relató.
Durante la entrevista, el conductor contó que en otras oportunidades decidió no cobrar viajes a personas en situación vulnerable: “Al que lo pueda ayudar y lo llevo en el auto, y no tiene para pagarme, no se lo cobro. Porque yo no sé qué situación de su vida o en qué momento está pasando. Porque Dios siempre me ayuda de alguna manera”.
También se refirió a su forma de encarar el trabajo diario y afirmó: “Hay muchos chóferes buenos y yo, dentro de todo, trato de hacer lo mejor posible para que todos los días me salga bien mi rutina y volver a mi casa tranquilo”.
En su testimonio, Gustavo recordó además un intento de asalto protagonizado por dos pasajeros. Según narró, los jóvenes desistieron luego de una conversación en la que el chofer expresó: “¿Sabés a quién tenés que tenerle miedo? A Dios. Ustedes ténganle miedo a Dios, porque el que me haga algo a mí, que soy un pobre laburante, que estoy doce horas acá y me saca las cosas, con Dios se va a tener que arreglar”. Finalmente, los pasajeros descendieron del vehículo sin robarle y le pagaron parte del viaje.
El relato del conductor, reproducido por Aire de Santa Fe, reflejó su visión personal sobre el respeto y el trabajo: “Yo lo hago de corazón, lo hago porque no me interesa las cosas que queden en el auto, porque es mi trabajo, mis cosas de vida y el respeto que le enseñan los padres a uno de chico, que vos tenés que tratar de ser lo más derecho posible en la vida”.
Gustavo cerró su participación agradeciendo el espacio y señaló que se retiró de la entrevista “con el alma llena”.

