Un informe advierte que los ingresos crecieron hasta 191% desde 2023, muy por debajo del alza de servicios, alquileres y transporte.

Un informe del Instituto de Estudios sobre Estado y Participación (IDEP) de ATE bonaerense, retomado por el portal Infocielo, advirtió que los salarios quedaron rezagados frente al aumento de los servicios esenciales desde diciembre de 2023 hasta marzo de 2026. El trabajo analizó la evolución del poder adquisitivo tras la asunción de Javier Milei y concluyó que se produjo un deterioro significativo en las condiciones de vida.
El estudio puso el foco en la relación entre ingresos y gastos básicos para una familia tipo del Gran Buenos Aires. En ese marco, evaluó rubros clave como electricidad, gas, agua, transporte público y alquileres. De acuerdo al relevamiento, la reducción de subsidios y la recomposición tarifaria impulsadas por el Gobierno nacional derivaron en subas que superaron ampliamente la evolución general de precios.
En términos concretos, el informe detalló que las tarifas de electricidad, gas y otros combustibles aumentaron un 605% en el período analizado. A su vez, los alquileres registraron un incremento del 536% y el transporte público un 441%. Estos valores contrastaron con el alza del índice general de precios, que fue del 201%. En paralelo, los salarios de los trabajadores estatales bonaerenses crecieron entre un 170% y un 191%, lo que reflejó una pérdida sostenida del poder adquisitivo.
El documento incluyó además un caso testigo en la ciudad de La Plata. Allí, una familia tipo registró aumentos del 651% en la factura de luz, 598% en el agua y 261% en el gas. En el mismo período, el alquiler de una vivienda de 55 metros cuadrados pasó de $180.000 a $610.000. En términos de ingresos, un trabajador administrativo pasó de destinar el 56% de su salario al alquiler en 2023 a un 70% en 2026.
El peso de los gastos básicos creció sobre los ingresos y agrava el deterioro del poder adquisitivo
El informe también mostró cómo se incrementó la incidencia de los servicios públicos sobre los salarios. En el caso de los administrativos bonaerenses, el peso de luz, gas y agua pasó del 8,5% al 14,6% del ingreso. Para los auxiliares de educación, el salto fue del 11,1% al 19%, mientras que en el personal hospitalario aumentó del 7,7% al 12,2%.
La situación se volvió más crítica al considerar el conjunto de gastos esenciales. Según el relevamiento, una familia con un solo ingreso en el sector administrativo pasó de destinar el 65% de su salario a cubrir estos costos en 2023 a un 91% en la actualidad. En el caso de los auxiliares de educación, el porcentaje trepó al 118%, lo que implicó que los ingresos ya no alcanzaron para cubrir los gastos básicos.
De acuerdo a lo publicado por Infocielo, este escenario obligó a muchos hogares a buscar ingresos adicionales o recurrir al endeudamiento para sostener el consumo. El informe remarcó que el deterioro del poder adquisitivo no puede explicarse únicamente por las negociaciones salariales.
En ese sentido, el documento concluyó que el fenómeno responde a un esquema macroeconómico más amplio. Bajo ese enfoque, señaló que las políticas nacionales tuvieron un rol determinante tanto en la caída del ingreso real como en el encarecimiento del costo de vida para los trabajadores bonaerenses.

