Un agente de Seguridad declaró que la joven aún estaba viva cuando llegó al departamento y aseguró que Marcos García buscaba el celular de la víctima y quería irse a trabajar.

La investigación por la muerte de Rocío Alvarito en La Plata sumó un nuevo testimonio que podría complicar la situación judicial de Marcos García, el único imputado en la causa. Un agente de la Secretaría de Seguridad de La Plata declaró ante la fiscalía que la joven todavía estaba viva cuando llegó al departamento donde ocurrió el hecho y aseguró que García buscaba el celular de la víctima mientras intentaba irse a trabajar.
El episodio ocurrió en una vivienda ubicada en el segundo piso del cruce de la calle 47 y la diagonal 76. El testigo fue uno de los primeros en intervenir y aportó detalles sobre los minutos previos al desenlace fatal.
Según declaró, “Rocío estaba respirando con dificultad” cuando arribó al lugar. Además, sostuvo que Marcos García “tenía sangre en la ropa”.
De acuerdo con el relato del agente, el imputado se encontraba “alterado” y, mientras Rocío Alvarito aún presentaba signos vitales, “buscaba la llave porque se quería ir a trabajar”.
El testimonio también indicó que García “estaba buscando el celular de Rocío”, una conducta que ahora analiza la fiscalía en el marco de la reconstrucción de los hechos ocurridos dentro de la vivienda.
Los investigadores consideran que esta declaración podría resultar clave para establecer la secuencia de lo sucedido y reforzar la hipótesis de femicidio que se investiga desde el inicio de la causa.

