El sismo fue registrado por el Centro Sismológico Europeo del Mediterráneo a 15 kilómetros de profundidad y no activó alertas de tsunami. Las autoridades monitorean la situación en un país con historial de fuerte actividad sísmica, especialmente en su región oriental.

Un terremoto de magnitud 5,5 sacudió Cuba este domingo, según informó el Centro Sismológico Europeo del Mediterráneo (EMSC). La institución había reportado inicialmente una magnitud de 5,9, pero posteriormente ajustó la cifra tras una revisión técnica.
El movimiento telúrico se registró a una profundidad de 15 kilómetros, de acuerdo con los datos publicados por el EMSC. Hasta el momento, no se han reportado daños materiales ni víctimas, aunque el sismo generó preocupación entre la población local. No se emitieron alertas de tsunami y las autoridades continúan monitoreando la situación, recomendando a los ciudadanos mantenerse informados a través de los canales oficiales.
Cuba presenta una actividad sísmica significativa, especialmente en la región oriental, debido a la proximidad de la Falla de Oriente, que marca el límite entre las placas tectónicas de Norteamérica y el Caribe. La ciudad de Santiago de Cuba ha sido históricamente la más afectada, lo que le ha valido el apodo de “capital sísmica” de la isla.
Entre los terremotos más destructivos en la historia del país destaca el ocurrido el 12 de junio de 1766, con una magnitud estimada de 7,6, que destruyó gran parte de Santiago de Cuba y causó alrededor de 120 muertes. Otro sismo relevante tuvo lugar el 20 de agosto de 1852, con una magnitud estimada de 7,3, que provocó graves daños en iglesias y edificios públicos, seguido por numerosas réplicas durante meses. En 1932, un terremoto de magnitud 6,7 afectó el 80% de las edificaciones de Santiago de Cuba, incluyendo la cárcel y el hospital infantil, con un saldo de entre 8 y 13 víctimas.
En tiempos más recientes, el 25 de mayo de 1992, un sismo de magnitud 6,9 en Cabo Cruz fue sentido en gran parte del país y causó daños en la provincia de Granma. El 28 de enero de 2020, un terremoto de 7,7 ocurrió en el mar entre Cuba y Jamaica, siendo el evento más fuerte registrado instrumentalmente en la región, aunque sin causar daños graves en tierra firme. Más recientemente, el 10 de noviembre de 2024, una serie de sismos en el sur de Granma incluyó dos eventos principales de magnitud 5,9 y 6,8, que provocaron derrumbes parciales y daños en infraestructuras en localidades como Pilón.

