Una efeméride pone en agenda la prevención de la violencia en el noviazgo: señales, preguntas y herramientas

ENTREVISTA A LA PSICÓLOGA FABIANA CONTI

“Si algo te hace sentir mal, si tu pareja te controla, te aísla o te manipula, hablalo con alguien de confianza. Nadie tiene derecho a hacerte daño, ni física ni emocionalmente. Armá redes con tus pares. Y por otra parte, es fundamental escuchar, acompañar, no juzgar. Si una amiga te dice que algo anda mal, creéle. Estar para el otro puede salvar una vida. El amor no duele. Todas las personas merecen relaciones sanas, con respeto, libertad y sin miedo”, recomendó la especialista en diálogo con EL NORTE.

De la Redacción de EL NORTE
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El 27 de mayo de 2021, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires promulgó la Ley 15.246, que instituye el Día de la Prevención de la Violencia en el Noviazgo, en memoria de Carolina Aló, víctima de femicidio en 1996. Tenía 17 años cuando fue asesinada brutalmente por Fabián Tablado, quien le asestó 113 puñaladas en la localidad de Tigre. EL NORTE consultó a la psicóloga Fabiana Conti (Mat. 15.234) sobre los vínculos, herramientas para jóvenes que atraviesan estas situaciones y abordaje.

“Veintinueve años después, a pesar de las luchas sostenidas por los movimientos de mujeres, las leyes sancionadas y la creación de organismos específicos —hoy amenazados por el retroceso descarnado y cruel de las políticas públicas actuales—, este flagelo persiste. La visibilización y desnaturalización de la violencia de género ha avanzado en la opinión pública y, en parte, en la Justicia; pero la erradicación sigue siendo una deuda pendiente. Actualizando el contexto y las nuevas formas de vinculación, es posible ampliar este marco –el de los noviazgos– al de diversas formas de relaciones sexoafectivas en la adolescencia. Es esencial acompañar la construcción de vínculos sanos e igualitarios, conscientes de que, aunque con otras modalidades, continúa configurando una problemática social vinculada a un sistema patriarcal construido históricamente. Este sistema sigue reproduciendo desigualdades e inequidades de género que requieren ser desmanteladas desde la educación, la cultura, la justicia y la política”, observó.

INTERROGANTES

Conti indicó de manera directa una serie de preguntas para hacerse de forma personal en pos de detectar y prevenir la violencia en sus relaciones cotidianas: “¿Tu pareja te revisa el celular o redes?, ¿te aleja de tus amigos y amigas o familia?, ¿se enoja si no le respondés de inmediato?, ¿te hace sentir que no valés o que sin él/ella no sos nada?”. “Si algo te hace sentir mal, si tu pareja te controla, te aísla o te manipula, hablalo con alguien de confianza. Nadie tiene derecho a hacerte daño, ni física ni emocionalmente. Prestá atención a las señales, armá redes con tus pares. Y por otra parte, es fundamental escuchar, acompañar, no juzgar. Si una amiga te dice que algo anda mal, creéle. Estar para el otro puede salvar una vida. Si te pasa algo de esto, no estás exagerando. Es violencia. El amor no duele. Todas las personas merecen relaciones sanas, con respeto, libertad y sin miedo”.

NUEVAS SUBJETIVIDADES Y TECNOLOGÍA

La problemática debe ser abordada desde la prevención de la violencia en las relaciones sexoafectivas adolescentes y considerar nuevas subjetividades y el papel de la tecnología.

La especialista destacó que “la violencia en las relaciones sexoafectivas adolescentes es un problema social y de salud pública que impacta de manera significativa el desarrollo emocional y psicológico de las y los jóvenes. Abordar este fenómeno requiere considerar no solo las formas tradicionales de violencia —física, psicológica y sexual—, sino también aquellas vinculadas a las nuevas subjetividades y al uso de la tecnología”. “En la actualidad, las y los adolescentes construyen sus identidades y relaciones afectivas en un contexto mediado por las redes sociales, las aplicaciones de mensajería y las plataformas digitales. Este entorno digital, aunque ofrece oportunidades para el encuentro y la comunicación, también puede amplificar formas de violencia como el ciberacoso, la sextorsión, el control digital y la exposición no consentida de información íntima. Así, las nuevas subjetividades —caracterizadas por la fluidez identitaria, la exploración de distintas expresiones de género y orientaciones sexuales, y la búsqueda de autonomía y pertenencia— se ven atravesadas por dinámicas de poder y control que pueden reproducir o intensificar la violencia”, notó y agregó: “La prevención de la violencia en las relaciones sexoafectivas adolescentes exige repensar las intervenciones desde la complejidad de las nuevas subjetividades y los desafíos de un mundo cada vez más fragmentado y digitalizado; construyendo espacios de cuidado, respeto y equidad”.

ENFOQUE INTEGRAL

Conti marcó que para trabajar en materia de prevención de la violencia en las relaciones sexoafectivas adolescentes con un enfoque integral se debe incluir:

  • La Educación Sexual Integral: La ESI brinda herramientas para entender qué es el consentimiento, cómo construir vínculos sanos y cuándo una relación deja de ser saludable. Por ello es fundamental la implementación efectiva y transversal de la Ley de ESI en todos los niveles educativos, con enfoque en el respeto, la autonomía, los vínculos sanos y la igualdad de género.
  • La perspectiva de género y diversidad, para visibilizar y cuestionar los estereotipos y roles que sostienen las desigualdades y las violencias, especialmente en las nuevas subjetividades juveniles.
  • La participación adolescente, entendida como un derecho y como un medio para fortalecer la capacidad de agencia y el sentido de corresponsabilidad en la construcción de relaciones saludables y libres de violencia.

“La tecnología puede ser una aliada en la prevención si se utiliza como herramienta para la educación, la denuncia y el acompañamiento. Plataformas interactivas, chatbots de ayuda y aplicaciones de denuncia pueden contribuir a visibilizar y enfrentar las violencias, siempre que se diseñen con enfoque de derechos y diversidades”, sostuvo.

Entre las herramientas para abordar la violencia en el noviazgo, detalló: espacios de escucha y orientación en las escuelas, formación docente continua como establece la ley Micaela, campañas de sensibilización permanentes con difusión de materiales accesibles (afiches, videos, charlas) que permitan a adolescentes reconocer señales de violencia, desnaturalizar prácticas de control y promover vínculos respetuosos, acceso a líneas de ayuda y redes de acompañamiento como la Línea 102 (de orientación para niñas, niños y adolescentes) y dispositivos municipales, provinciales o comunitarios de atención integral a las violencias, participación juvenil y trabajo comunitario donde puedan expresarse, organizarse, proponer campañas o talleres, y construir redes solidarias, acompañamiento terapéutico y psicológico accesible especialmente pensada para adolescentes en situación de vulnerabilidad o violencia.

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