El hecho ocurrió durante un operativo policial en el sector del humedal del barrio La Isoca, donde vecinos denuncian la presencia de asentamientos y focos de conflicto. Tras el episodio, renovaron sus reclamos por seguridad e iluminación.

La preocupación por la inseguridad volvió a instalarse con fuerza entre los vecinos del barrio La Isoca, en Ramallo, luego de un violento episodio ocurrido en la zona del Paseo de los Olivos que incluyó disparos, intervención policial y momentos de extrema tensión a plena luz del día.
El hecho reavivó un reclamo que la comunidad sostiene desde hace años: mayor seguridad, recuperación del espacio público y respuestas concretas del gobierno municipal encabezado por el intendente Mauro Poletti.
El incidente se produjo esta semana en el sector del humedal donde vecinos denuncian la presencia de construcciones precarias y un contenedor que, según aseguran, es utilizado como “aguantadero”. De acuerdo con los testimonios recogidos en el barrio, la situación comenzó cuando un patrullero llegó al lugar con cuatro efectivos para intervenir en la zona.
En ese momento, dos hombres comenzaron a agredir al personal policial con insultos y piedras, lo que obligó a los agentes a resguardarse detrás del móvil. Minutos después llegó un refuerzo policial y la situación escaló a un enfrentamiento armado en el que se efectuaron disparos con armas largas para reducir a los atacantes.
Tras el operativo, un joven fue trasladado por la policía y se incautaron distintos elementos que se encontraban dentro del contenedor. Sin embargo, vecinos señalaron que luego del retiro de los efectivos un hombre permaneció en el lugar portando un arma de fuego y profiriendo amenazas, lo que incrementó aún más el clima de temor entre las familias del sector.

Para los residentes del barrio, el episodio fue la confirmación de una problemática que denuncian desde hace años. Aseguran que el asentamiento en el área del humedal se convirtió en un foco de conflictividad, consumo y violencia, y que pese a los reiterados reclamos la situación no ha tenido una solución de fondo.
El malestar también apunta a la falta de respuestas del municipio. Los vecinos recuerdan que en abril de 2024 mantuvieron una reunión con el intendente Poletti y funcionarios de su gabinete, en la que se asumieron compromisos vinculados a la realización de un censo habitacional, mejoras en la iluminación del sector y acciones para recuperar el humedal.
Sin embargo, sostienen que a casi dos años de aquel encuentro los problemas persisten e incluso se agravaron. “No podemos esperar a que haya una tragedia para que se actúe”, manifestaron desde el barrio.
A la preocupación por la violencia se suma el deterioro de la infraestructura urbana. Según denuncian, varios accesos al barrio se encuentran sin iluminación desde hace semanas, lo que genera zonas de oscuridad total que facilitan la comisión de delitos.
Uno de los puntos más señalados es la calle Juan B. Justo en la bajada hacia el Paseo de los Olivos, donde la falta de luminarias convirtió el sector en lo que describen como una verdadera “boca de lobo”. Situaciones similares se registran también en los accesos por las calles Córdoba y San Lorenzo.
Frente a este panorama, la comisión vecinal decidió formalizar nuevos reclamos ante el municipio, la jefatura de seguridad y la comisaría local. Entre los pedidos se destacan la erradicación del asentamiento instalado en el humedal, la recuperación ambiental del espacio y la presencia permanente de fuerzas de seguridad en la zona.
Además, reclaman que se cumplan los compromisos asumidos por el Ejecutivo municipal en la reunión de 2024 y que el Paseo de los Olivos pueda convertirse finalmente en el espacio público de recreación que se había anunciado para el sector.

