Vigilias, alivio parcial y fuerte presión internacional por los presos políticos

NewsITe
Venezuela atraviesa su segunda noche de vigilia a las puertas de cárceles y centros de detención, mientras familiares de presos políticos aguardan que se concreten nuevas excarcelaciones. Tras los primeros anuncios del gobierno de transición encabezado por Delcy Rodríguez, organizaciones de derechos humanos confirmaron hasta ahora apenas nueve liberaciones, una cifra mínima frente a las más de mil personas detenidas por motivos políticos que se contabilizan en el país.
En las afueras de la sede de la Policía Nacional Bolivariana Zona 7, en Caracas, y en penales como Tocorón y El Rodeo I, familiares han pasado más de 24 horas a la intemperie, entre el frío, el cansancio y la falta de información oficial. El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPPVE) denunció que las excarcelaciones “no se han concretado de forma plena, verificable ni transparente” y que la opacidad institucional se mantiene como regla.
El Foro Penal, ONG de referencia en el seguimiento de detenciones arbitrarias, ratificó que sólo ocho presos políticos habían sido excarcelados hasta el cierre de la jornada, cifra que luego se elevó a nueve con la liberación de la activista Aracelis Del Carmen Balza Ramírez. Entre los liberados se cuentan el ex candidato presidencial Enrique Márquez, el dirigente Biagio Pilieri y la defensora de derechos humanos Rocío San Miguel, junto a otros ciudadanos españoles y venezolanos.
Presión externa y promesas de transición
Las liberaciones llegan en medio de una reconfiguración política sin precedentes tras la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses. Desde Washington, Donald Trump aseguró que su gobierno exigió la liberación de los presos políticos y calificó la respuesta de Caracas como “ejemplo” de la influencia de Estados Unidos. Al mismo tiempo, el presidente norteamericano se reunió con ejecutivos de grandes petroleras para definir el acceso a las vastas reservas energéticas venezolanas, y los invitó a participar de la “reconstrucción” del sector.
En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio delineó tres fases para la transición venezolana: estabilización bajo la conducción interina de Delcy Rodríguez, recuperación económica y, en una etapa final, el retorno a una “normalidad” institucional y económica que abra la puerta a una relación estrecha con Washington. Desde Europa y América Latina, líderes como Pedro Sánchez, Luiz Inácio Lula da Silva y Giorgia Meloni celebraron las primeras excarcelaciones, aunque reclamaron una verdadera transición democrática y elecciones libres.
El rey Felipe VI pidió una “transición democrática y pacífica” que respete la voluntad soberana de los venezolanos, mientras el Caucus Hispano del Congreso de EEUU reclamó comicios libres y transparentes “en un futuro cercano”. España, además, sigue de cerca la situación de sus ciudadanos detenidos, tras la llegada a Madrid de cinco excarcelados y la expectativa por nuevas liberaciones.
Testimonios de familias y reclamos de las ONG
Detrás de cada cifra hay historias de incertidumbre y dolor. La hija del presidente electo, Mariana González de Tudares, denunció que lleva más de un año sin recibir una sola prueba de vida de su esposo, Rafael Tudares, detenido y desaparecido de forma forzada. “Nunca he podido obtener una fe de vida que me garantice su estado y situación real”, lamentó.
En la noche del viernes, González se trasladó a la cárcel El Rodeo con la esperanza de obtener información y lograr su liberación, pero se encontró nuevamente con el silencio de las autoridades. Organismos como Amnistía Internacional advirtieron que, aunque cada excarcelación es un “alivio necesario”, las medidas siguen siendo insuficientes mientras centenares de personas continúan presas sin debido proceso ni garantías judiciales.
- Foro Penal confirmó hasta ahora sólo nueve excarcelaciones consideradas de presos políticos.
- El CLIPPVE denuncia falta de listas oficiales, opacidad judicial y uso del silencio como “tortura psicológica”.
- Líderes opositores reclaman que las liberaciones sean plenas, verificables y no selectivas.
“Seguimos vigilantes y movilizados hasta que todas las personas detenidas por motivos políticos sean liberadas, cese la represión y se respeten los derechos humanos”, advirtió el Comité por la Libertad de los Presos Políticos.
Mientras la comunidad internacional observa de cerca cada gesto del gobierno de transición y de Estados Unidos, en las puertas de las cárceles la escena se repite: familias que pasan la noche en vela, abrazos de quienes logran reencontrarse y el silencio angustiante para quienes todavía esperan un nombre en una lista que no termina de llegar.

