“A mi hermano lo envenenaron”: la denuncia de una trabajadora de laboratorios sobre las fallas detectadas en Ramallo y el caso del fentanilo adulterado

Gisel Oviedo, hermana de una de las víctimas fatales y ex operaria técnica en elaboración de medicamentos, dialogó con este medio sobre el avance de la causa judicial, las fallas detectadas en Laboratorios Ramallo y el proyecto de ley de trazabilidad impulsado por las familias.

De la Redacción de EL NORTE
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Mientras la causa judicial por el Fentanilo adulterado continúa ampliándose en los tribunales federales de La Plata, familiares de las víctimas comenzaron a exponer públicamente no solo el impacto humano de la tragedia, sino también las fallas técnicas y regulatorias que, según sostienen, permitieron que el producto siguiera fabricándose y distribuyéndose pese a las alertas previas.

En diálogo con EL NORTE, Gisel Oviedo, vecina de La Plata, hermana de una de las víctimas fatales del caso y ex técnica operaria en elaboración de productos medicinales líquidos y semisólidos, reconstruyó el recorrido clínico de su hermano Daniel, cuestionó el funcionamiento de los organismos de control y apuntó especialmente contra las condiciones de producción detectadas en Laboratorios Ramallo. La mujer, actualmente jubilada y con décadas de experiencia dentro de laboratorios farmacéuticos, sostuvo que lo ocurrido no puede explicarse como una simple contaminación accidental. “Por eso siempre elegimos hablar de fentanilo adulterado, no contaminado”, afirmó.

El calvario de una víctima: ocho operaciones, sepsis y un deterioro extremo

Según relató Gisel, Daniel ingresó el 25 de febrero de 2025 a un hospital atravesando un cuadro de pánico asociado a complicaciones derivadas de su enfermedad renal. Se dializaba desde hacía dieciséis años y, de acuerdo a su explicación, la acumulación de líquido en el organismo le había provocado un edema pulmonar y una fuerte dificultad respiratoria. En ese contexto, el cuadro fue diagnosticado como neumonía y el paciente terminó siendo derivado a terapia intensiva.

“El 27 de febrero Dani recibió su primera dosis de fentanilo. Desde entonces hasta mayo, mes en el que falleció concretamente el 17 de mayo, pasó por ocho operaciones”, recordó. A partir de allí, describió un deterioro físico progresivo y extremo. “Estaba lleno de drenajes: en el corazón, en la boca, estaba traqueotomizado, tenía mangueras para respirar. Falleció muy desmejorado, pesando 20 kilos, hizo una sepsis”, contó.

Según relató, la familia recién fue contactada en junio por el hospital, semanas después del fallecimiento. “Nos dirigimos al hospital por nuestra cuenta, porque vimos una nota en redes sobre el caso. Fue allí que nos dijeron que lo habían envenenado ‘sin querer’. Nadie nos llamó antes”, afirmó. La mujer aseguró además que, tiempo después, las familias descubrieron que dentro del sistema sanitario ya existían sospechas sobre el producto desde principios de abril y que a fines de ese mes se habría arribado a la conclusión de que el problema estaba en el Fentanilo. “Pero no subieron a decirnos nada: se comunicaron con nosotros recién un mes después del fallecimiento de Dani”, cuestionó.

Graves fallas detectadas en Laboratorios Ramallo

La causa que instruye el juez federal Ernesto Kreplak ya había sido abordada por EL NORTE en las últimas semanas a partir de las indagatorias a empresarios y profesionales vinculados a HLB Pharma y Laboratorios Ramallo, la planta ubicada en la vecina localidad bonaerense donde se elaboró el lote investigado.

En ese marco, Oviedo aseguró que las irregularidades detectadas en la planta de Ramallo ya figuraban en documentación interna de ANMAT mucho antes de que se conociera públicamente la magnitud del caso. “En noviembre de 2024 le hicieron al laboratorio una auditoría y los documentos internos de ANMAT evidencian claramente que esas inspecciones, que fueron en Ramallo, detectaron veinticuatro fallas críticas en los procesos de manufactura”, sostuvo.

La planta de Laboratorios Ramallo quedó bajo investigación judicial luego de que auditorías de ANMAT detectaran 24 fallas críticas en los procesos de manufactura antes de la distribución del lote cuestionado. (Foto: Archivo EL NORTE)

Según indicó, pese a esas observaciones la producción nunca fue detenida. “Nunca se decidió clausurar ni nada por el estilo. El fentanilo se elaboró bajo la violación y el incumplimiento de normas globales de manufactura en diciembre de 2024. Y ya en enero de 2025 salió a comercialización”, afirmó. La mujer insistió en que este punto no se trata de una sospecha de las familias sino de elementos incorporados dentro del expediente judicial que investiga la producción y distribución del lote cuestionado.

También explicó que medicamentos de estas características deben atravesar períodos de cuarentena y controles térmicos antes de ser distribuidos. “Estos productos se mantienen en cuarentena y se mandan a cocinas de calor antes de su salida a la venta, porque hay ciertas colonias que crecen en períodos de estancamiento y reaccionan ante el calor. Pero vemos que elaboraron entre mediados y fines de diciembre, y a principios de enero sacaron todo a la venta”, señaló. En ese sentido, sostuvo que tampoco se habría respetado ese procedimiento básico de seguridad. “El 10 de febrero reciben el alerta de que tienen que parar todo, pero nunca se hizo caso a esas alertas. Recién se detuvo la distribución en mayo”, agregó.

“El fentanilo no fue contaminado: fue adulterado”

Uno de los puntos centrales del testimonio aparece en la explicación técnica sobre por qué las familias comenzaron a hablar de “fentanilo adulterado” y no simplemente contaminado. Oviedo remarcó que, por su experiencia profesional dentro de laboratorios, existen elementos que le impiden considerar lo ocurrido como un accidente aislado dentro de la línea de producción.

“Dentro del fentanilo se halló la Ralstonia pickettii, cuando el departamento de agua en condiciones normales es el sector más cuidado del laboratorio”, afirmó. Según explicó, el agua utilizada para la elaboración farmacéutica atraviesa procesos específicos de esterilización y filtrado para evitar justamente ese tipo de situaciones. “El agua es tratada en planta a altas temperaturas y luego pasa por filtros para que eso no suceda. Es ahí donde nos damos cuenta de que es adulterado”, sostuvo.

Gisel Oviedo, hermana de una víctima fatal del caso, sostiene que el Fentanilo “no fue contaminado, fue adulterado”, y vincula esa definición a las groseras fallas detectadas durante el proceso de elaboración del producto.

La mujer también remarcó que la fabricación de Fentanilo requiere procesos automatizados y personal especializado. “El fentanilo debe ser elaborado mediante un operario especializado, un maquinista. Siempre es un profesional quien debe administrar una máquina automática que dosifica cantidades. No hay personas que ingresan. Por lo cual, queda demostrado que el fentanilo no fue contaminado casualmente sino adulterado”, afirmó.

Una proyecto de ley impulsado por las familias para controlar y evitar desvíos al narcotráfico

Además de participar de la comisión investigadora creada tras el escándalo sanitario, las familias impulsaron en el Congreso un proyecto de ley para implementar un sistema integral de trazabilidad de medicamentos de alto riesgo. Según explicó Oviedo, el proyecto fue elaborado junto a otra trabajadora vinculada al sector farmacéutico y apunta a seguir cada producto desde su elaboración hasta su aplicación final.

“Es un proyecto end to end, es decir de principio a fin. Es para fentanilo, efedrina y sus análogos”, explicó. La iniciativa propone individualizar cada ampolla mediante sistemas de serialización y seguimiento permanente. “Lo que propone nuestro proyecto de ley es seguir al producto desde la elaboración, su comercialización. Permite ubicar cada ampolla en su unidad independiente y la aplicación al paciente”, señaló.

La mujer sostuvo que la ausencia de una ley de trazabilidad obligatoria complicó enormemente la reconstrucción judicial del circuito del medicamento. “Al no existir ley de trazabilidad, fue el propio juez quien tuvo que salir a buscar por dónde se compró y adquirió, y a quiénes se les suministró el producto. Fue un trabajo de hormiga”, expresó.

Fentanilo víctima
Familiares de víctimas del Fentanilo adulterado impulsaron una comisión investigadora y un proyecto de ley de trazabilidad. Gisel Oviedo, en díalogo con EL NORTE, destacó el “trabajo de hormiga” realizado por las familias para reconstruir el circuito del medicamento.

También cuestionó un decreto nacional emitido en septiembre de 2025. Según indicó, esta disposición solo “sugiere” aplicar sistemas de trazabilidad sin volverlos obligatorios. “Hubo un decreto al respecto, pero fue derogado. No es casual que justo el fentanilo, con el auge que tiene en Europa y Estados Unidos en el mercado negro, no sea regulado”, sostuvo.

Fuertes críticas al Gobierno y el respaldo al juez Kreplak

A lo largo de la entrevista, Oviedo también dirigió fuertes críticas hacia el Gobierno nacional y hacia el funcionamiento de la comisión investigadora creada tras el caso. “Es imperativo identificar el rol de la Presidencia de la Nación por su desregulación y desfinanciamiento”, sostuvo. En ese marco, afirmó que ANMAT sufrió una reducción importante de personal técnico y operativo en los últimos años.

“Hubo una reducción del personal capacitado y recurso humano de ANMAT muy grande, que es el encargado de controlar estas tareas específicas”, señaló. También apuntó contra el arco político por la falta de acompañamiento al proyecto impulsado por las familias. “A la presentación del proyecto de ley de trazabilidad se invitó a todos los diputados. Pero el arco político es enorme y del Gobierno en funciones nadie apareció”, afirmó.

En ese aspecto, Oviedo sostuvo que las responsabilidades políticas e institucionales dentro del Gobierno nacional “deben analizarse en toda la cadena de decisiones”. En ese marco, mencionó al ministro de Salud, Mario Lugones, por su rol sobre áreas vinculadas a ANMAT y el INAME; al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, por las políticas impulsadas sobre organismos estatales; a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en relación a la desaparición de casi cinco kilos de citrato de fentanilo —principio activo utilizado para elaborar el medicamento investigado—; y al entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos, por su función de articulación política dentro del Ejecutivo nacional.

La mujer cuestionó además el funcionamiento de la comisión investigadora creada tras el escándalo sanitario. “Nos resta pensar que la comisión investigadora del año pasado fue un circo para dilatar el tiempo y acomodarse. Cuando tuvieron que actuar, nadie hizo nada”, expresó.

Sin embargo, destacó el trabajo del juez Kreplak y cuestionó el intento de recusación impulsado por Silvana Giudici. “Nosotros estamos muy conformes con la labor del juez. Jamás la Justicia actuó tan rápido en nuestro país”, sostuvo.

Actualmente, la causa judicial ya supera las 114 muertes investigadas y continúa avanzando sobre el circuito de producción, distribución y control del lote de Fentanilo elaborado en Laboratorios Ramallo y distribuido por HLB Pharma.

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