Zárate admite que las obras no alcanzan contra las inundaciones

El Municipio reconoce que las obras hidráulicas son solo paliativas

La Municipalidad de Zárate quedó envuelta en una admisión incómoda sobre una de las mayores preocupaciones de sus vecinos: las inundaciones que afectan a distintos barrios del distrito. La propia gestión local reconoció que las obras hidráulicas que se están ejecutando no garantizan que el agua deje de avanzar sobre las viviendas ante lluvias intensas, y que, por ahora, solo pueden funcionar como un paliativo.

El secretario de Obras, Mantenimiento y Servicios Públicos, Sergio Agostinelli, explicó que los trabajos en curso sirven para “atenuar daños y reducir el impacto” de los temporales, pero no alcanzan para resolver el problema estructural que sufre Zárate desde hace años. La definición oficial expone una deuda histórica en materia de planificación y de infraestructura, que hoy se traduce en calles anegadas, viviendas afectadas y vecinos que viven con la preocupación permanente cada vez que se anuncian fuertes precipitaciones.

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Agostinelli fue más allá y admitió que para encarar una solución de fondo se necesita un estudio y un plan hidráulico integral, una herramienta que, según reconoció, “la ciudad nunca tuvo”. Esa falta de planificación a largo plazo condiciona actualmente cualquier intento de respuesta rápida, ya que las intervenciones aisladas solo permiten aliviar parcialmente los efectos de las lluvias, pero no modificar la vulnerabilidad general del distrito.

El funcionario señaló además que parte del escenario crítico se explica por el crecimiento urbano desordenado de las últimas dos décadas. La ocupación de valles de inundación, la construcción en zonas bajas y la ausencia de un ordenamiento territorial riguroso agravaron el impacto de cada tormenta. En ese marco, no solo quedó en evidencia la insuficiencia de la infraestructura, sino también la falta de controles y de políticas urbanas que anticiparan el avance de la ciudad sobre áreas de riesgo.

Un problema de larga data y una respuesta que llega tarde

Desde el Municipio indican que se están realizando tareas de limpieza de zanjones, reconstrucción de más de 50 sumideros y trabajos en distintas cuencas del partido. También destacan la articulación con la Facultad de Ingeniería de la UBA, que colabora en estudios de campo para elaborar un diagnóstico más preciso sobre el comportamiento del agua y las necesidades de obra.

Sin embargo, el propio Agostinelli admitió que Zárate está “lejos” de una solución definitiva. La elaboración de un plan integral aún está en una etapa inicial, lo que implica que los vecinos deberán atravesar más temporadas de lluvias intensas sin garantías plenas de protección. La situación pone en debate la necesidad de consolidar una verdadera política de Estado en materia hidráulica, que trascienda gestiones y ciclos electorales.

  • Reconocimiento oficial de que las obras actuales son insuficientes.
  • Compromiso de avanzar en un plan hidráulico integral junto a la UBA.
  • Cuestionamientos al crecimiento urbano sin planificación ni control.
  • Reclamo vecinal por soluciones estructurales y no solo paliativas.

“Las obras que estamos haciendo sirven para atenuar daños y reducir el impacto, pero no resuelven el problema de fondo”, reconoció el secretario de Obras, Sergio Agostinelli.

Mientras continúan los trabajos y se avanza en los estudios técnicos, el mensaje que quedó instalado es claro: Zárate todavía corre desde atrás frente al agua. Con cada nuevo pronóstico de tormentas fuertes, la ciudad vuelve a poner a prueba la capacidad de su sistema de desagües y el alcance real de unas obras que, por ahora, apenas logran mitigar un problema que demanda respuestas profundas y sostenidas en el tiempo.

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